Ni meteorito ni ovni

La estructura química de los fragmentos en Ichmul confirma que es fulgurita

Los fragmentos se han convertido en un atractivo turístico

Ya no se puede pensar en Ichmul sin que la palabra meteorito llegue a nuestra mente a la misma velocidad que un bólido atmosférico. A pesar de que ya pasaron siete meses, los fragmentos que “cayeron en una bola de fuego” siguen causando asombro.

Ante la falta de información oficial, los pobladores de esa pequeña comisaría de Chikindzonot insisten en que se trata de algo que cayó del cielo.

Algunos fragmentos que fueron desenterrados en Ichmul fueron llevados a Mérida para analizar por Mario Rebolledo Vieyra y Rolando Ríos Soberanis, investigadores del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) a quienes envío el gobierno del Estado para calmar a los pobladores. Sin embargo, los resultados del análisis no fueron dados a conocer a la población, de modo que las especulaciones sobre qué fue lo que “cayó” el 22 de septiembre de 2013 aún continúan e incluso se ha convertido en un atractivo turístico de la región.

Pero, de acuerdo con el CICY, lo que “cayó” no fue un meteorito ni un ovni y tampoco es algo paranormal.

La respuesta al “insólito suceso” es muy simple para los investigadores.

“Esa noche la Comisión Federal de Electricidad reportó que un rayo reventó dos cables de alta tensión que suministraban energía a la población. Cada uno con una potencia de 13,000 voltios cayó y golpeó el suelo, fundiendo los minerales del suelo, y derivando en la formación de fulguritas”, explicó el doctor Mario Rebolledo, de la Unidad de Ciencias del Agua.

Los fragmentos fueron analizados a través de rayos X y se comprobó que su “estructura química está compuesta de silicio, oxígeno y, en menor medida, carbono, elementos que conforman a las fulguritas”, agregó el doctor Rebolledo en el Primer Seminario Iberoamericano de Periodismo Científico, que se realizó en Mérida.

Rolando Ríos, de la Unidad de Materiales del CICY, explicó que las fulguritas se forman de manera más común en zonas montañosas como Toluca, pero se pudieron formar en Ichmul porque la “caída de los cables formó un arco eléctrico que superó los 3,000 grados centígrados de temperatura y fundió el sílice (combinación de silicio con oxígeno)”.

-El fenómeno se extiende por debajo de la tierra, es por eso que los pobladores tuvieron que escarbar para encontrar los fragmentos, y el calor logró que se extendieran hasta en 10 metros a la redonda del lugar en donde cayeron los cables -añadió.

Aunque desde los primeros días del suceso publicamos que se trataba de fulgurita, los pobladores de Ichmul, contagiados por la histeria colectiva, confundidos por “investigadores” aficionados y sin información oficial, “prefirieron” quedarse con su propia versión del “meteorito”, una historia para contar a sus descendientes.- Gloria Montero Leal

Fulguritas | ¿Qué son?

También conocidas como “rayos petrificados”, se forman por el contacto de un rayo con el suelo.

Forma tubular y ramificada

Tienen forma porosa, tubular (de 2 a 50 mm de diámetro) y ramificada. El interior es comúnmente liso o delineado de unas finas burbujas.

Formación natural

En Ichmul, de acuerdo con el CICY, se comprobó que los fragmentos se formaron por una causa natural.

Meteorito descartado

“No se encontró ningún indicio que haya sugerido el impacto de un meteorito ni una superficie quemada a la redonda”.

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