Nada detiene a Mateo

Es discapacitado, pero eso no le impide trabajar

Mateo Pool Palma repara una llanta de bicicleta en el taller que instaló en una habitación de su casa

SINANCHÉ.- Sin importar la discapacidad física, Santos Mateo Pool Palma, de 54 años, se dedica a reparar bicicletas desde hace 24 años. Lo hace para poder sobrevivir y no depender de nadie.

Explica que su taller lo instaló en una de las habitaciones de su casa, luego que fue capacitado en Motul durante unos meses.

Ya con los conocimientos poco a poco compró sus herramientas para poner en forma el taller.

Con el paso del tiempo se hizo de clientes que conoce en los distintos lugares a los que asiste con una vieja silla de ruedas: el béisbol dominical y el parque principal. También hay quienes acuden a su casa por sus servicios.

Precios bajos

En su taller repara llantas y cámaras pinchadas, las cambia e incluso coloca los rayos, un trabajo delicado por la precisión que se debe tener para que gire sin problemas y no se golpee con la tijera.

Cobra de $5 a $10 por una llanta pinchada, según del problema. Lo más caro es la enrayada de la bicicleta, por las que cobra $25. Con ese dinero compra su comida.

Pool Palma comenta que las bicicletas rodada 28, que eran para el trabajo del campo por contar con parrilla para cargar leña, están desapareciendo y son sustituidas por las de rodada 26 tipo montaña, que no aguantan las labores del campesino.

Fue entrevistado después de que el senador Daniel Ávila le entregó una silla de ruedas para cambiar la que tenía, que ya estaba deteriorada. Ahora podrá salir con más frecuencia a la calle para pasear y conseguir clientes para su taller.- M.C.T.




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