“Meteorito”, un atractivo

Aprovechan un festejo para ver unos fragmentos

Un vecino muestra uno de los fragmentos del supuesto meteorito que cayó en Ichmul el 18 de septiembre de 2013. Hay quienes aseguran que esas piezas son fulgurita

ICHMUL, Chikindzonot.- Durante la peregrinación anual del Cristo Negro de las Ampollas, decenas de visitantes aprovecharon el día para visitar el lugar de la supuesta caída de un meteorito y los restos que están en resguardo de la comisaría.

Las personas hicieron una larga fila para pasar a la sede del comisariado a fin de tocar los fragmentos recogidos al día siguiente de que los habitantes vieron caer una “bola de candela” del cielo.

Según personas que investigan este tipo de hechos, estos fragmentos serían fulgurita; sin embargo, los habitantes insisten en que se trató de la caída de un meteorito.

Los visitantes quedaron sorprendidos con los fragmentos, en especial por el tamaño que tenían y creen que en realidad pudieron haber caído del espacio.

Varios aprovecharon para tomar fotografías de los objetos, e incluso se vio en el lugar a los agentes de la Secretaría de Seguridad Pública observando las figuras que estaban en una vidriera.

El comisario Floro Coyoc Pech señala que varias personas le informaron que se trata de fulgurita, pero hay quienes le dicen que no.

“Lo tenemos grabado”

-No sabemos qué es lo que tenemos, pero estamos seguros que cayó del espacio porque todos vimos la luz que cayó aquel día (de septiembre de 2013), aún lo tenemos grabado en nuestras mentes.

-Nadie nos quitará la idea de que cayó del espacio, sobre todo por el ruido que hizo cuando se impactó con el suelo. Lo más sorprendente fueron los destellos de luz que tardaron varias horas.

Coyoc Pech indica que a pesar de que no saben qué fue lo cayó, la comisaría ya cuenta con un nuevo atractivo.

-Los primeros días después del acontecimiento, cientos de personas llegaron para ver el lugar del impacto y los fragmentos. Algunos tomaban fotografías y otros grababan vídeo.

-A pesar del tiempo que ya transcurrió, siguen llegando personas y el acceso es libre, sólo en los primeros días pedimos una colaboración para comprar la vidriera, que a final de cuentas nos donó un funcionario.- Miguel Ángel Moo Góngora




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