Les cambia la vida en Cisteil

Tras 49 años les llega electricidad; les falta el molino

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Gabriel Caamal Ek, comisario municipal de Cisteil, comunidad de Yaxcabá donde en 1761 Jacinto de los Santos Can Ek se coronó rey de los mayas y encabezó la primera insurrección importante de la rebelión maya. Abajo, los hermanos Carlos Fidencio y Manuel Caamal Briceño, entrevistados
Un grupo de niños platica en Cisteil, Yaxcabá. Debajo, Faustina Chuc Collí (con el brazo extendido) dice que al tener servicio la electricidad ya no gastan en velas y ahora solo le falta el molino de nixtamal a la comisaría
Habitantes de Cisteil que salieron al evento de la colocación de la primera piedra del comedor comunitario
Niños juegan en Cisteil, donde los cables ya están conectados a la red de la CFE. A la izquierda, la casa donde las mujeres muelen a mano su nixtamal


CISTEIL, Yaxcabá.- Cuarenta y nueve años tuvieron que esperar las 17 familias de esta comisaría para, al fin, contar con electricidad.

Las familias llegaron de Kantirix, Tepakán, a poblar estas tierras como en 1964 y llaman a esta comunidad también Kantirix 2 o Cistecah.

Tras 39 años de espera, los habitantes vieron que en 2003 se instalaron los postes de energía y alumbrado público pero no se conectaron a la red de suministro de la CFE en Timul, a 10 kilómetros.

Desde entonces tuvieron que pasar 10 años para que los 85 habitantes que, según el Censo del Inegi, tiene esta comisaría, que se ubica en la carretera Timul-Tiholop, tengan electricidad, en octubre de 2013, hace ocho meses.

En entrevista en lengua maya, el comisario, Gabriel Caamal Ek, señala que algunos habitantes murieron sin ver la llegada de la luz eléctrica y que el nuevo servicio cambió los hábitos de los pobladores.

-Desde que pusieron la luz, los niños juegan en las calles por las noches, vemos la televisión y algunos tienen sus refrigeradores donde ponen la comida.

-Antes, en época de calor sufríamos mucho; ahora ya contamos con ventiladores.

-Pensamos que el Ayuntamiento no iba a tomar en cuenta la demanda más urgente, pero ya cumplieron.

-Doy las gracias a la presidenta municipal, doña Melva (Rosana Ávila Gamboa), porque logró lo que tanto deseábamos. Ahora, solo nos falta un molino nuevo de nixtamal, que siempre nos han prometido sin cumplir.

¿Cuándo se les conectó a la red eléctrica?

Fue como en octubre. Pasamos la Navidad y Año Nuevo con música; antes sí había música pero ahora festejamos diferente porque ya no había bombas de gasolina (para generar electricidad) sonando, solo la música; ahora hasta Cablevisión ya tenemos, contesta.

Los niños hermanos Carlos Fidencio y Manuel Caamal Briceño, a su vez dicen que “antes no salíamos casi de noche, ahora salimos a jugar pesca pesca, o con la pelota, y ya gustamos hasta el fútbol”.

-Antes era diferente, el pueblo estaba obscuro; ahora hay focos en las calles -contrasta uno de los menores.

Faustina Chuc Collí se dice feliz por la electricidad, pues “gastaba muchas velas, si está fuerte el aire hasta cuatro por noche, y también gas”.

-Ahora no, todo se ilumina con los focos y no hay humo de velas y del gas.

-Siempre tengo las velas, pero para una emergencia.

-Ahora solo falta un molino para el nixtamal y un local -coincide.

El lunes 23 la alcaldesa puso la primera piedra de un comedor comunitario.

La edil les dijo que el comedor debe estar listo en agosto próximo, les agradeció por su paciencia para esperar las obras y anunció que la próxima será el molino de nixtamal con local.

Actualmente, las mujeres tienen que moler a mano en el único molino que hay en la población, en una céntrica casa de paja.- José Candelario Pech Ku




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