“Incapaz de hacer daño”

"El Abuelo" niega que se drogue y pervierta menores

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Antonio Oxté León y su esposa, Cinthia Pertersen Fernández, durante una entrevista en una tienda. A la izquierda, algunos de los niños en el interior del albergue Cristóbal Cocom en Sisbichén, Chemax


SISBICHÉN, Chemax.- Antonio Oxté León, mejor conocido en esta comunidad como “El Abuelo”, dijo que hablar con Dios es el motivo de vivir en esta población para dar amor, sabiduría y apoyar a la gente que menos tiene.

Al preguntarle qué siente al ser acusado por algunos vecinos, como publicamos el domingo, respondió: “Mi agradecimiento, muchas de mis amistades que viven en el extranjero se acordaron de mí y me hablaron”.

Sentado junto a su esposa, Cinthia Pertersen Fernández, a las puertas de una tienda en la comunidad, “El Abuelo” niega las acusaciones de qué consume mariguana y corrompe a menores al convidarles la droga.

-No soy capaz de hacer daño a ningún ser humano, me dedico a vigilar la salud de un pueblo -afirma.

Oxté León, delegado de la Casa de la Cultura “Pablo Neruda” en Chile, también es sacerdote maya y su misión es dar amor y hacer el bien, sin distinciones.

En su rancho creó un centro ecológico y tiene varios planes, entre ellos crear un hospital en esta comunidad, el cual costará unos 13 millones de euros.

Afirma que ha cruzado el umbral de la muerte y que cuando eso pasó habló con Dios, quien le dijo: “Tu día no llega aún, debes regresarte, caminar y caminar”.

Comenta que en Brasil se enfermó y estuvo a punto de morir, pero luego de recuperarse regresó a México y a su natal Tzucacab.

“Fue una señal”

Arribó con un amigo suyo italiano de nombre Filipo Garrones, recorrieron el Estado en busca de tierras y al cruzar por Sisbichén se les descompuso el auto y comprendió que era la señal que Dios le estaba dando de que allí tenía que estar.

Una persona se les acercó y les ofreció una tierras en venta y aceptaron.

-En el rancho siembro yerbas y frutales que no tienen nada que ver con lo que se dice, además realizo ceremonias mayas y atiendo a la gente enferma.

-No tengo ningún problema con el servicio que se ofrece en el Centro de Salud; la gente escoge a dónde acudir si necesita ayuda.

-Tengo muchas relaciones en el extranjero, me apoyan fundaciones de Estados Unidos, Europa y Sudámerica, en donde hay presencia de “Médicos Sin Fronteras”.

-Tengo planeado crear una clínica, incluso ya doné un terreno para el proyecto, sólo hace falta que las fundaciones envíen recursos para empezar el plan.

Su rancho se encuentra a un kilómetro, en las afueras del poblado, rumbo a Mucel. De la carretera se desvía uno por un acceso empedrado pero transitable. Se avanzan unos tres metros hasta llegar a una casa de bloques, con un gran corredor.-JUAN ANTONIO OSORIO




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