El pepino genera empleos

El pepino genera empleos

Mucho trabajo y cero comodidades en campamentos

Descarga del pepino de mar  fresco, antes de comenzar el proceso de salcocho y la posterior conservación en sal

SANTA CLARA, Dzidzantún.- “Una vez aquí te olvidas de las comodidades, de tu vida de pareja y sexual. Debes enfocarte al trabajo y evitar los conflictos para que todo fluya en armonía”, dice María del Rosario Palomino Cruz, de 45 años, quien está al frente de la organización de un campamento pepinero.

De padre dzidzantunenses, a la edad de 4 años emigró a Celestún, para buscar mejores condiciones de vida. Hoy, la pesca del equinodermo la trae de regreso, aunque sea por unos cuantos días.

Del 25 de febrero al martes 11, Rosario Palomino organizará la salida a tiempo de los pescadores. Además debe supervisar que las compresoras funcionen bien, que los tanques de gas estén completos, que haya sal para procesar el pepino de mar y también de las labores domésticas en el campamento.

-La facilidad que les brindamos a los pescadores es la comida y un espacio para dormir, por el cual pagan 50 pesos por noche.

Para garantizar un ahorro, se rentó una casa.

-Aquí vemos como nos acomodamos, hay quienes duermen abajo de las palmeras -añade.

-En cuanto a la comida, el acuerdo al que llegue con algunos pescadores es tomar cinco kilos del producto que traen y con el dinero de la venta comprar alimentos para cocinarles. Cuando se les sirve la comida se les incluye el refresco y la tortilla.

Acerca de la mala fama de los pepineros sobre el uso de drogas, Rosario Palomino señala que es algo que no ha visto. “Escuché que algunos buceadores fuman mariguana para tranquilizarse, pues su trabajo es muy agotador, se inicia a las 5 de la mañana, pero no he visto a ninguno”.

También tienen mala fama los buceadores foráneos, pero la entrevistada tampoco sabe al respecto. “Tengo empleados de Champotón, Campeche y también de Tabasco, que no me han dado problemas”, afirma.

Trabajo para todos

Los trabajos en el campamento incluyen el acarreo de agua, sal y hielo, el lavado de los calderos, la supervisión de los tanques de gas para que estén en buenas condiciones y el apoyo en las diligencias, sin contar el procesamiento del pepino.

José Cornelio Coral Estrada, quien supervisa el proceso de salcocho de pepino de mar, explica que solo en su campamento se contrató a 18 personas tanto foráneas como de Dzidzantún.

Entre los empleos flotantes, añade, están los de cargadores de hielo, gavioteras, salcochaderos y otros.

-Las gavioteras son mujeres pasan el pepino de mar a las charolas, que posteriormente serán llevadas por varones a la camioneta, que luego se trasladará al lugar donde se procesa -explica.

Las primeras, que se llaman así porque su labor es similar a las gaviotas, no reciben un sueldo, sino una gratificación voluntaria del pescador. “Los caballeros ganan al día en promedio 250 pesos”, comenta.

-Quienes si reciben un salario fijo son los que salcochan el pepino, los que salmonean, los buzos y los destripadores.

Coral Estrada, de 37 años de edad, dice que la tripulación de una lancha la conformada dos buzos y dos destripadores, que ganan entre $800 a $1,600 por día.

Ante los recientes fallecimientos de buzos, aclara que en su caso solo contrata gente capacitada, pero algunos permisionarios contratan a personas que no saben pescar.

También dice que, contra lo que se dice, “las ganancias no son muchas. El kilo de pepino fresco se paga de $35 a $40 y procesado todavía se desconoce a cómo se pagará”.- IRBIN FLORES PALOMINO

De un vistazo

Del otro lado

José Cornelio Coral Estrada laboró como buceador de pepino de mar. Hoy día, al frente de un campamento, se dice satisfecho por los empleos que se generan.

Tomar precauciones

A sus empleados Coral Estrada les recomienda “tomar todas las precauciones para evitar accidentes y no pueden trabajar en estado alcohólico”.




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