Despedida con honores

Cacalchén y la SSP despiden a asesinado agente

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La viuda Eulalia Medrano Escobedo (lentes) y demás deudos encabezan el cortejo fúnebre del oficial Bernardo Aké Yeh en Cacalchén
Agentes de la SSP sacan el féretro del oficial Bernardo Aké Yeh en la casa que habitó en la colonia X'calec, en Cacalchén. A la izquierda, la viuda, Eulalia Medrano Escobedo, en el último adiós en el cementerio
Imágenes del sepelio del oficial de la SSP Bernardo Aké Yeh, de la guardia y disparos de honor, y de la gente ante la última morada poco antes que fuera sellada


CACALCHÉN.- El oficial de la SSP Bernardo Aké Yeh, de 59 años de edad, se realizó ayer en medio de una gran consternación, tristeza y lágrimas de poco más de 600 personas, entre familiares, compañeros de trabajo, amigos y conocidos.

En la mañana el gobernador Rolando Zapata Bello llegó al domicilio de extinto policía, en la colonia X’calec, para darle el pésame a la familia y decirle que no están sólos, que contarán con el apoyo del gobierno y recibirán la indemnización por la muerte de su familiar.

Aké Yeh falleció anteayer de un disparo de escopeta en la cabeza en la carretera Libre Unión-Yaxcabá, cuando con otros compañeros llegó para apoyar a agentes de Yaxcabá que habían sido emboscados en esa vía.

Según la Fiscalía, Antonio Jiménez Tepate, de Tabasco, y su hijo Jesús Alejandro Jiménez Suaste, de 25 años, intentaron rescatar a su hijo Juan Pablo Jiménez Suaste, a quien los agentes locales llevaban detenido a Yaxcabá.

Al final, el padre fue abatido en montes de Libre Unión; su hijo Jesús Jiménez fue detenido ahí mismo y llevado a la Fiscalía en Valladolid y su hijo Juan Jiménez fue encarcelado en Yaxcabá.

Ayer, las calles que recorrió el cortejo fúnebre de Aké Yeh, se llenaron de familias que a las puertas de su casa esperaron que pasara para unirse para acompañar a los deudos hasta el cementerio municipal, sin importarles el fuerte calor.

A las 14:45 horas salió el cortejo fúnebre de la otrora casa del oficial.

Lo encabezaron dos grupos de agentes en motocicleta y la banda de guerra de la SSP.

La carroza con el ataúd fue rodeada por agentes de la SSP, y un contingente de unos 100 oficiales caminaron detrás de ella.

En el cementerio municipal, el subsecretario de Seguridad Pública del Estado, general Bernardo Vázquez Ramírez, hizo el pase de lista y en tres ocasiones nombró a Bernardo Aké Yeh.

Cuando mencionaron a los comandantes que hacían la guardia de honor junto al féretro, algunos no aguantaron las lágrimas.

Luego se realizaron disparos al aire en honor del extinto oficial y luego el toque fúnebre de corneta.

El general Vázquez Ramírez dijo que un policía que muere en el cumplimiento de su deber es algo de lo más sagrado que se alcanza.

-Nuestro compañero que falleció contó con 29 años y nueve meses de labor -afirmó-. Desarrolló su trabajo con honor y honra. Fue una persona con responsabilidad tanto en su familia como en su labor.

-Como oficiales se acude a llamados de auxilios, pero nunca imaginamos lo que uno se puede encontrar.

-En este caso, esta persona proveniente de Tabasco sin pensar en las consecuencias atacó con su escopeta a los agentes cuando ellos sólo cumplían con su deber.

-Nuestro agente cumplió con su deber, lo hizo confirmando y firmando con su vida ese honor y esa honra.

Antes de meter el ataúd en la fosa, los familiares le dieron la última despedida entre lágrimas y llantos.

Sus compañeros oficiales fueron quienes lo depositaron en su última morada.

Al oficial le sobreviven su viuda, Eulalia Medrano Escobedo; sus hijos, María Eugenia, Wilfrido Alberto y José Leonardo, todos mayores de edad, y sus padres, Agustín Aké y Pánfila Yeh.

Su último día, “franco”

El oficial Aké Yeh debió descansar 10 días, pero solo estuvo “franco” un día, el sábado 3, ya que fue acuartelado por la Cumbre del Caribe, que concentró a mandatarios de 25 países en Mérida del 28 al 30 de abril.

El mismo sábado en la noche retornó a su base en Valladolid para estar temprano el domingo, así que cuando llegó la solicitud de refuerzos, su grupo fue a la carretera Libre Unión-Yaxcabá cuando huían los tabasqueños en un auto Caribe tras emboscar a los agentes municipales.

Antes de ser policía de la SSP, Aké Yeh fue campesino y como tal trabajó la tierra.

En sus días de descanso como oficial, urdía hamacas para vender.

En esta comunidad fue muy conocido en el pueblo y apreciado por ser tranquilo.- Mauricio Can Tec




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