Con todos los honores

Despiden a policía caído en su natal Cacalchén ayer

CACALCHÉN.- El sepelio del oficial de la SSP, Bernardo Aké Yeh, de 59 años de edad, se realizó en medio de una gran consternación, tristeza y lágrimas de las más de 600 personas, entre familiares, compañeros de trabajo, amigos y conocidos que se reunieron para despedirlo.

Por la mañana, el gobernador Rolando Zapata Bello acudió al domicilio del policía caído, en la colonia X’calec, para dar el pésame a la familia y señalarle que no está sola, que contará con el apoyo del gobierno y que recibirá la indemnización que corresponde por la muerte de su familiar.

Las calles que recorrió el cortejo fúnebre se llenaron de familias que en las puertas de su hogar esperaron a que pasara el cortejo fúnebre para unirse a él y acompañar a los deudos al cementerio municipal.

Sin importar el fuerte calor, a las 14:45 horas salió el cortejo de la que fuera casa del oficial fallecido, encabezado por dos grupos de agentes de la SSP en motocicleta y la banda de guerra.

La carroza fue rodeada por agentes estatales, mientras que un contingente de unos 100 oficiales marchaba atrás.

En el cementerio municipal, el subsecretario de Seguridad Pública del Estado, general Bernardo Vázquez Ramírez, hizo el pase de lista y en tres ocasiones nombró a Bernardo Aké Yeh; algunos comandantes que hicieron guardia de honor junto al ataúd no aguantaron las lágrimas. Luego se hicieron las salvas de honor y el toque fúnebre de corneta.

El general Vázquez Ramírez dijo que un policía que muere en el cumplimiento de su deber es algo de lo más sagrado que se alcanza.

“Nuestro compañero que falleció contó con 29 años y nueve meses de labor, la cual desarrolló con honor y honra, fue la forma como vivió en el trabajo que lo formó como persona con responsabilidad tanto en su familia como en su labor.

“Como oficiales acudimos a llamados de auxilio, pero nunca imaginamos lo que uno se puede encontrar; en este caso, esta persona proveniente de Tabasco, sin pensar en las consecuencias, atacó con su escopeta a los agentes, cuando éstos sólo cumplían su deber.

“Nuestro agente cumplió su deber, lo hizo confirmando y firmando con su vida ese honor y honra”, dijo el oficial.

Antes de poner en la fosa el ataúd, entre lágrimas y sollozos los familiares le dieron el última adiós y fueron los policías quienes lo depositaron en su última morada.

Al oficial Aké Yeh le sobreviven su esposa Eulalia Medrano Escobedo y sus hijos María Eugenia, Wilfrido Alberto y José Leonardo, todos mayores de edad, así como sus padres Agustín Aké y Pánfila Yeh.

El oficial caído fue encuartelado por la cumbre de mandatarios de los países del Caribe, que coincidió con sus 10 días franco. El sábado 3 de mayo fue el único día que descansó y por la noche retornó a su base en Valladolid, para estar temprano el domingo; recién entraba cuando se pidió el apoyo y Aké Yeh acudió con su grupo.

Antes de ser policía de la SSP, Bernardo Aké fue campesino; como oficial, en sus días de descanso urdía hamacas para vender. Fue una persona muy conocida en su pueblo y apreciada por ser tranquila.- Mauricio Can Tec

Proceso | Caso Yaxcabá

Titulares de la Fiscalía y de la SSP hablaron sobre el caso de la balacera en Yaxcabá.

Pruebas

Como parte del proceso que se sigue en este caso, la fiscal general, Celia Rivas Rodríguez, dio a conocer que se aplicó la prueba de rodizonato de sodio al detenido y al agresor fallecido “y con toda claridad el resultado fue positivo. Eso demuestra que tanto el detenido como el que falleció accionaron armas de fuego. En el caso del fallecido las pruebas toxicológicas arrojaron que había consumido alcohol.

Todo el apoyo

El segundo oficial Bernardo Aké Yeh, quien perdió la vida en la balacera, tenía 29 años y nueve meses de servicio, estaba por retirarse; los deudos recibirán el pago del seguro de vida del oficial, equivalente a 120 meses de salario, dijo el secretario de la SSP, Luis Felipe Saidén Ojeda.



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