Baches, víboras y una jaiba sacan las lluvias

Baches, víboras y una jaiba sacan las lluvias

Molestia, temor y curiosidad hay en Dzilam González

7_04092014p37dzilam,photo01DZILAM GONZÁLEZ.— Las recientes y continuas lluvias ocasionan la proliferación de baches e, incluso, sacan de las cuevas a serpientes venenosas y hasta a una jaiba.

Elviro Noh, mejor conocido como “El Cuarraca” y de 50 años, dice que la presencia de una coralillo, una wool poch (cuatro narices) y una so’ocmis, que es de color café con pintas blancas, atemorizó a las familias de la zona.

—A las 7 de la mañana me encontré con estos reptiles, cuando limpiaba la maleza crecida en los baldíos cercanos a mi casa, que se ubica en la calle 16 entre 23 y 25.

—Primero me encontré con una wool poch de metro y medio; asustado hablé a mis vecinos para que me ayudaran a matarla porque, de escaparse, podría volver y poner en peligro a la familia.

—Luego fue una coralillo y la so’ocmis, lo que hace sospechar que pueden salir más a las calles.

—Por eso se pide de nuevo al Ayuntamiento que mande a limpiar los baldíos o, de perdido, los fumigue para espantar a los reptiles.

—Una sorpresa que me lleve fue descubrir una jaiba; aunque aquí no es de su hábitat, llegó tal vez con las inundaciones y la cercanía de Dzilam de Bravo.

—La capturé y espero llevarla a Dzilam cuando pueda realizar el viaje.

—Mi casa está recibiendo a quienes se acercan a ver la jaiba por curiosidad, es raro verla lejos de las playas. Sería conveniente saber qué es lo que come para sobrevivir.

Mototaxistas, entre ellos unos que se identificaron Randy Javier y Carlos Eduardo, piden al Ayuntamiento que repare las calles donde aumentaron los baches por las lluvias, como 18 entre 21 y 23, y se dicen molestos porque ya se dañaron sus vehículos.

Algunos mototaxistas suele gritar “¡qué baches” para llamar la atención de sus pasajeros y de las personas que caminan por donde pasan.

Por los huecos, la calle 18 entre 21 y 23 se convirtió en una trampa peligrosa y los mototaxistas se niegan a transitar ahí por temor a sufrir un accidente.— Mauricio Can Tec /Juan Manuel Chapa Cantú




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