Cabaré en entredicho

En Tizimín lanzan cuestionamientos a las autoridades

Un cateo realizado en "Armandos", en Tizimín, hace un mes

TIZIMÍN.- La reapertura del bar nocturno “Armandos” generó un duro cuestionamiento de los vecinos afectados por el escándalo constante en ese lugar.

Por un momento, las familias que viven en los alrededores, creyeron que sus peticiones fueron escuchadas por las autoridades municipales, pero a la vuelta de unos días nuevamente los ruidos volvieron a romper la tranquilidad en sus hogares.

Los vecinos que viven al final de la calle 48, rumbo a la salida a Valladolid, realizaron un escrito que enviaron a las oficinas del Diario, en el cual plasman la situación y manifiestan una serie de cuestionamientos dirigidos a las autoridades municipales y encargados de salubridad.

En el documento se manifiesta en resumen lo siguiente: “Los vecinos que están al final de la calle 48 de Tizimín felicitan a las autoridades que clausuraron el ‘night club Armandos’; ya teníamos varios años, con varias administraciones, tratando que nos escucharan, porque dicho lugar tiene un volumen excesivo, que se escucha con decibeles muy altos en las casas y habitaciones del rumbo, impidiendo que descansemos y que nuestros hijos realmente reposen; es del conocimiento de todos que la persona que no duerme, no rinde en el trabajo ni en la escuela…

“Por años hemos padecido por la música escandalosa del bar; lo triste es que sólo lo cerraron por 15 días, por detectar a un menor de edad en el lugar; eso es sólo un motivo. Nos preguntamos: ¿será que hay visas para trabajar de ‘sexoservidora, fichera, proxeneta o pachuco’? ¿por qué los que laboran allá son de origen cubano?, ¿será que Migración está enterada de la situación?, ¿están en orden sus papeles?, ¿las autoridades locales, tienen información de esas personas? ¿Los servicios de salud pública están haciendo las verificaciones de las tarjetas de salud de las sexoservidoras?

“Recuerden que la isla de Cuba tiene un alto índice de enfermedades venéreas desde edades tempranas, situación que se agrava por el turismo sexual en la isla.

“El local de Tizimín no tiene las instalaciones con la debida higiene, hay presencia de ratas en la palapa y cucarachas en la área de la barra. ¿Se hace la medición de los decibeles? No debería salir nada de ruido del local, las normas de contaminación ambiental son claras y ese local no está adecuado para esa actividad; se escucha igual afuera que adentro, el cierre no es hermético.

“¿Los comisionados de Espectáculos, verifican los horarios?, porque no tienen hora fija, a veces hasta a las 4 a.m. siguen laborando, ¿verifican que todos los asistentes sean mayores de edad?; esa labor debería ser diaria, no de vez en cuando.

“¿Protección Civil cumple su labor? ¿Acaso esperan que suceda lo mismo que pasó en ‘Lobohombo’? La mayoría de los incendios espontáneos son generados por daños que las ratas provocan a instalaciones eléctricas; un cortocircuito provocaría que esa palapa se incendie en segundos; el guano es muy antiguo y es pólvora segura.

“El lugar solo tiene una entrada-salida estrecha. La primera vez que se incendió Armandos no pudieron sacar nada, solo algunas sillas; la palapa se vino abajo en llamas y se consumió rápidamente con todo lo que había adentro. Las paredes no tenían la altura que tienen hoy, eran más bajas, ni con esa ventaja se salvó.”¿Será que ahora tienen la cantidad de extinguidores suficientes o, más bien, tendrán algún extinguidor?

“No estamos en contra del giro, cada quien tiene la libertad de ir a donde le plazca, y la ley contempla esos giros negros, pero su libertad termina donde comienzan nuestros derechos; en otras ciudades esos locales están en los periféricos, donde no perjudican a nadie.

“Estamos cansados, el animador que contratan es estresante; mi hijo cree que es una peluquería, porque grita ‘a ver, veamos pelos’.

“Hay familias con hijos menores de edad que escuchan todo; mientras el DIF está haciendo la labor de restaurar matrimonios, de evitar la violencia intrafamiliar y reducir la escasez económica en los hogares por la irresponsabilidad de los esposos, de dar apoyo psicológico a los menores…, en estos lugares se genera el despilfarro de lo poco que ganan”.- WENDY UCÁN CHAN

De un vistazo

Vecinos de Tizimín cuestionan la reapertura del cabaré “Armando’s”

Las tarifas.

En el lugar se cobra a $120 la ficha y a $150 una copa; con 2 fichas se puede pagar lo que cuesta un cartón de cervezas.

Enfermedades.

Los clientes corren el riesgo de contraer enfermedades venéreas y propagarlas.

Firmas de apoyo El escrito tiene 15 firmas de vecinos del rumbo.




Volver arriba