Búho mensajero en la misa

Llamado a vivir la alegría en familia en el nuevo año

Como ya es tradición, habitantes de varios municipios despidieron el año con misas y con la quema de “viejos”.

En la iglesia de la Asunción en Chicxulub, el párroco Lorenzo Mex Jiménez ofició la misa anteanoche a las 8.

En Chelem, el padre Gabriel Us Calvillo ofició la misa de gallo, que se inició poco después de las 11 de la noche y concluyó en los primeros 15 minutos del Año Nuevo.

En Progreso, el párroco Francisco Domínguez Mukul y el sacerdote Fausto Castillo Pereyra concelebraron la ceremonia eucarística de fin de año a las 9 de la noche.

Los sacerdotes pidieron a los feligreses por la paz en el mundo, que la alegría y prosperidad prevalezcan en las familias e hicieron un llamado para vivir en armonía y mantener la fe en Cristo y la religión católica.

A la misa en Progreso asistieron más de 3,000 personas, el templo estuvo lleno, al igual que la calle que lo separa del parque principal, donde se colocaron mil sillas y una pantalla.

Muchos feligreses escucharon misa en el parque.

Tras la misa, el padre Francisco Mukul pidió disculpas a los feligreses si con sus acciones y palabras los ofendió y pidió también que recen y pidan por los sacerdotes.

Después rezaron a la Virgen María cuya imagen se puso a un costado del altar.

Durante la misa, llamó la atención de los feligreses un búho que de pronto apareció, voló en el templo y se posó en la imagen de acero del Cristo Resucitado en el altar.

-Es un milagro, un mensaje trae el búho que entró al templo, voló y se posó en el Cristo -dijo un feligrés.

Queman viejo

El Año Nuevo lo recibieron los progreseños con la tradicional quema de los “viejos” y cenas vecinales con bailes en medio centenar de calles que fueron cerradas en colonias y comisarías.

También se vio a familias festejando en los restaurantes del malecón, avenida turística que por cierto tuvo las luces apagadas durante el primer día del año.

Numerosos niños e incluso adultos quemaron en las calles bombitas y otros artefactos explosivos que pusieron en riesgo a los numerosos vehículos que circulaban durante la noche.

En Hunucmá, poco más de unos mil fieles asistieron a la última misa del año que ofició el presbítero Joel Gualberto Tuz Canul en la iglesia de San Francisco de Asís.

-Con un corazón abierto venimos hoy para agradecerle a Dios que con su infinita misericordia y su amor a nosotros por todos lo dones que nos regaló durante el año que hoy termina -dijo el sacerdote, en la ceremonia que se inició a las 10 de la noche, tras una hora santa con la exposición y bendición del Santísimo Sacramento.

En su homilía, el padre Tuz Canul dijo que “llegamos esta noche al final del año 2013 y entramos al 2014 y qué mejor ocasión de postrarnos ante la presencia de la Virgen María, que es la madre del Salvador para pedirle que con su intercesión nos alumbre con su luz hacia la salvación, porque puede decirse que siempre hay un rincón que María nos tiene separado”.

-Sepamos escuchar lo que Dios nos pide a través de María, como el respeto a la familia, al prójimo, y al trabajo, ya que como buena madre nos enseña.

-Que sepamos caminar juntos y agarrados de la mano con ella llevando el mensaje de la fe y el amor, ya que la tenemos como mensajera del amor.

-Pidámosle principalmente por la paz en los lugares en donde la violencia desata odios y rencores entre hermanos en desgracia.

-Vivamos una fiesta como hermanos en un ambiente de concordia y de amistad.

Al final de la misa, el sacerdote envió felicitaciones a toda la feligresía con motivo del Año Nuevo y pidió evitar excesos durante los festejos.

En Dzidzantún, cientos de fieles asistieron a la misa de fin año que ofició el presbítero Luis Martín Tuz Chi en la parroquia de Santa Clara de Asís.

-Demos gracias a Dios por los momentos felices, llenos de gozo; por todos esos momentos que podemos considerar tristes, seguramente en el dolor hemos vislumbrado también la mano poderosa de nuestro Dios, como dice el papa Francisco para pedir perdón por esos momentos en los que no hemos aprendido -dijo el sacerdote.

Además, resaltó la humildad de la Virgen María, quien en obediencia a Dios guardaba y meditaba todo en su corazón.

En esta comunidad, varias familias elaboraron el tradicional “viejo”, que quemaron para despedir el año.- Gabino Tzec Valle/ Jorge Castilla Franco / MIGUEL ÁNGEL ROJAS TAMAYO




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