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Arriesgan la vida para cumplir su promesa

Recorren 150 km al día en bicicleta desde Nunkiní

Antorchistas campechanos al salir de Valladolid rumbo a su casa

VALLADOLID.- Encomendados a la Virgen de Guadalupe, ocho antorchistas de Nunkiní, Campeche, recorren cerca de 150 kilómetros diarios en bicicleta para cumplir su promesa a la Virgen de Guadalupe.

El grupo de ciclistas campechanos salió de Nunkiní el martes 3 a las 9 de la noche con destino a Playa del Carmen, Quintana Roo.

Entrevistados en el Centro Guadalupano de esta ciudad, los antorchistas campechanos comentaron que partieron de su hogar únicamente con 1,500 pesos para su alimentación y otros gastos.

No tuvieron preparación física antes de emprender la aventura. Sólo se prepararon “espiritualmente”: se confesaron y comulgaron.

Llegaron a Playa del Carmen la mañana del sábado pasado, tras recorrer 440 kilómetros en tres días prácticamente sin descanso. Su única parada fue en la ciudad de Umán.

Al salir de Playa del Carmen para regresar a su hogar, uno de ellos no pudo esquivar un bache y se barrió en la carretera. No le pasó nada al antorchista, pero su bicicleta se dañó y esto les ocasionó un gasto no planeado, pues tuvieron que llevar la llanta a reparar.

Llegaron a Valladolid la noche del domingo y escogieron el Centro Guadalupano para pasar la noche. No sabían si comer o esperar al día siguiente, ya que sólo les quedaban 100 pesos y les faltaba recorrer 280 km.

Los antorchistas comentaron que su mayor temor es que los atropellen, pues los choferes de tráileres nos los respetan y el peligro aumentará en su regreso ya que se descargó la batería a la cual conectaban su torreta. Además, sufren las noches frías.

Noé Rafael Ek Can, líder del grupo, comentó que su hermana está embarazada de alto riesgo y tiene fe en que al cumplir su promesa de realizar este recorrido, la Virgen de Guadalupe hará que su sobrino nazca sano.

Afirmó que su fe es muy fuerte porque la Virgen le ha demostrado que está con él, como cuando se empezó a engarrotar y le pedía a la Morenita que le diera fuerzas para que siga en su camino; al poco rato de estar rezando se sentía bien y con fuerzas para continuar.

Este es el tercer año en que este grupo de amigos campechanos con fe y devoción salen en recorrido como antorchistas. Dicen que están orgullosos de ser guadalupanos y que su fe no es únicamente en estas fechas sino que la llevan consigo a lo largo de todo el año.- David Osorio Marfil




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