Arena en áreas verdes, en obra de $25 Mlls.

Quejas en Sisal por un cambio y perros callejeros

1 / 2


Cámara de vigilancia policíaca en la calle 20 con 21 del centro de Sisal. A la izquierda, un área verde llenada de arena, en lugar de tierra


HUNUCMÁ.- A pesar que el proyecto original de las obras de $25 millones para mejorar la imagen de Sisal incluye áreas verdes a lo largo del camellón de la calle principal y el parque, ahora resulta que sólo se colocará arena.

Lo anterior es motivo de preocupación entre autoridades del puerto y vecinos, pues consideran que, además de demeritar la imagen de los trabajos, representa un grave riesgo para la salud, principalmente de los niños.

-Los arenales que sustituirán a las áreas verdes seguramente se convertirán en nido de perros y gatos callejeros, quienes lo convertirán en un sitio de contaminación -señala Hermilo Balam Solís, restaurantero de Sisal.

El comisario municipal, Antonio Balam Caamal, a su vez recuerda que uno de los problemas que afrontan en el puerto son precisamente los canes callejeros.

-Ya reportamos el problema a las autoridades municipales, pero hasta hoy no ha habido respuesta.

Aunque no identifica a la persona, dice que una mujer ya acudió a reprocharle que por falta de acción contra los canes callejeros, su pequeño hijo se contagió de una enfermedad de la piel, al parecer, al jugar en la arena.

-Nos preocupa el hecho de que en lugar de área verde se coloque arena -afirma.

Al respecto, el alcalde Delio Pérez Tzab, quien en estas fechas está con su familia en Estados Unidos, dice conocer esta situación, pero que el trato es entre la constructora y el gobierno del Estado.

Cámaras vigías

-Desconozco qué pasó, pero el Ayuntamiento no tiene injerencia en el proyecto.

Como parte de las obras en Sisal, en la calle 21 con 20 se instaló una cámara de vigilancia, similar a las que utiliza la SSP en Mérida.

Cámaras similares también se colocaron a la altura del puente recién construido en la carretera Mérida-Tetiz, y también a la vera de la carretera a Celestún, en el entronque con el camino que conduce a Chunchucmil.- JOSÉ W. COB CHAY [email protected]




Volver arriba