Abigeato deriva en tragedia

Dos detenidos, un baleado y un suicida, el saldo

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A la izquierda, personal del Servicio Médico Forense sube el cuerpo de Carlos Américo Aguilar Guerrero, ayer en Sucopo, donde el abigeo se quitó la vida ingiriendo veneno en el patio de su casa. Debajo de estas líneas, el cuerpo de Carlos Aguilar Guerrero en el patio de su casa


SUCOPO, Tizimín.- Un lío pasional fue la perdición para una banda de ladrones, cuyo golpe terminó bastante mal, ya que uno de ellos se suicidó, otro fue herido de bala y los demás fueron detenidos con el botín.

Los hechos ocurrieron anteanoche, cuando un grupo de abigeos se metieron a robar a un rancho donde se cultiva la jatropha para la producción de biodiésel, a 14 kilómetros sobre la vía Tizimín-Colonia Yucatán.

La banda de delincuentes se había trasladado en el Volkswagen placas YZR-1858, en el que iban Carlos Américo Aguilar Guerrero, de Sucopo; Elías Rivero López, de 19 años, y Lucio Alfredo Padilla Tah, de 32, ambos de Tizimín, y Violeta Hernández Naranjo, de 30 años de edad y de origen tabasqueño.

De acuerdo con los informes, los delincuentes ya habían cargado podadoras y otras herramientas de trabajo de los obreros -algunas aún estaban en el vehículo-, e incluso una planta de energía eléctrica. Durante el saqueo al rancho comenzó un pleito entre Carlos Aguilar y Lucio Padilla, según trascendió, por presuntos celos del primero a causa de Violeta Hernández, de oficio mesera en Tizimín, con quien vivía en concubinato.

Aguilar Guerrero habría sacado un arma y le disparó a Padilla Tah en la rodilla izquierda, pues se enteró de que él y la mujer lo traicionaban. Pese a las lesiones, Padilla Tah abordó el Volkswagen y huyó del rancho con Rivero López, dejando abandonados ahí a su agresor y a la mujer.

En el trayecto a Tizimín ingresaron al rancho de Luis Rodríguez Canto y detuvieron el automóvil frente a una de las caballerizas. El capataz relata que eran poco más de las 9 de la noche cuando escuchó un ruido al final del terreno, pero no vio nada.

Sin embargo, minutos después golpearon la puerta de la casa y al abrir se encontró con un sujeto, al parecer Rivero López, quien le dijo que necesitaba auxilio, pues “traemos a una persona herida”. Para entonces el propietario del rancho ya había llamado a la Policía Municipal, cuyos agentes llegaron y tomaron conocimiento.

Una ambulancia trasladó a Padilla Tah al hospital San Carlos, pero Rivero López fue trasladado a los separos de la Policía Municipal, donde fue interrogado.

Luego de investigar, agentes de la SSP y Municipales se trasladaron a Sucopo a buscar a la pareja. La mesera fue detenida en la madrugada en una operación de búsqueda por terrenos de Sucopo.

Se suicidó

Se supo que Aguilar Guerrero se dio a la fuga, pero como las 8 de la mañana llegó a casa de sus padres, platicó con su papá y salió al patio.

Su padre relata que creyó que fue al escusado, pero como tardaba fue a buscarlo y lo encontró tirado y con espuma en la boca.

Aunque al sitio llegaron paramédicos de la Cruz Roja, nada pudieron hacer porque Carlos ya había fallecido.

Cerca del mediodía personal de Semefo y de la Fiscalía acudieron para levantar evidencias y el cadáver.

Se supo que hasta el cierre de la edición Padilla Tah seguía ingresado y la mesera y Rivero López fueron trasladados a la Fiscalía.- WENDY UCáN CHAN




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