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Nada de pestañeos

Dormirse en clase, reflejo de un mal hábito de sueño

Dormirse seguido en clase es resultado de un mal descanso.

A cualquiera le puede pasar. Los pestañeos o incluso un cabeceo durante una clase no es nada agradable, sobre todo si resulta tan evidente a la vista del maestro y los compañeros.

Pero resulta peor si esto se da con frecuencia, pues se trata ya de un problema y no de una simple trasnochada.

Dormir mal es considerado por la Organización Mundial de la Salud como una enfermedad de salud pública que afecta la vida escolar, laboral y social de las personas.

Dormir es una actividad fundamental ya que al descansar se alcanza un estado de reposo en el que se suspenden todos los sentidos y los movimientos. Esta quietud corporal y descanso mental permiten restaurar energía y recobrar la vitalidad para el día siguiente. No hacerlo o hacerlo de manera incorrecta, puede afectar la salud física y mental.

Entonces la pregunta es ¿cuántas horas son recomendables para descansar adecuadamente?

Hay rangos de horas que son aconsejables dormir dependiendo de la edad. En el caso de los estudiantes de bachillerato y universitarios hay poca constancia en la rutina del sueño, pues los adolescentes prefieren aprovechar al máximo las horas nocturnas y priorizan otras actividades sobre el descanso.

En su caso se le debe dedicar ocho horas al sueño, que es el mismo rango que se mantendrá durante la edad adulta (de seis a ocho horas). Sólo en algunos casos, los llamados “short sleepers” se pueden recuperar en sólo cinco horas.

En general los trastornos del sueño se manifiestan por un sueño no reparador, es decir, que no hay sensación de descanso pleno al despertar. El más común es el insomnio.

 




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