En las buenas y en las malas
87 años de estar juntos
La vida política, social y cultural de Yucatán queda plasmada en las páginas del Diario desde hace 87 años, cuando el periódico inicia una historia compartida con sus lectores
1992, 25 de junio: violento desalojo de campesinos que protestaban frente a Palacio
D urante 87 años, Diario de Yucatán ha formado parte de la historia de esta región y en sus páginas ha dado cuenta de los hechos que para bien o para mal dan forma a esa historia.
El Diario no se ha limitado a señalar los hechos, contextualiza el suceso para explicar y aclarar a sus miles de lectores en todo el mundo las causas y consecuencias de la noticia misma.
En su forma, la nota se adecua a los estilos de los tiempos, pero en el fondo permanece firme en la objetividad y veracidad de la información, y sobre todo en su cercanía con los valores y costumbres de los habitantes peninsulares.
En casi nueve décadas de vida, desde los turbulentos primeros gobiernos nacidos de la incipiente Revolución Mexicana, Diario de Yucatán permanece junto a sus lectores para ser cronista de la historia diaria y guardián voluntario de los derechos y libertades que gobiernos y otros grupos poderosos han querido burlar en todas las décadas.
Mayo de 2012: protesta juvenil contra los medios
También a través de sus páginas, los lectores tienen oportuna noticia de los grandes adelantos del siglo, los avances tecnológicos, el surgimiento, y debacle, de industrias y comercios; el desarrollo de las comunicaciones, la evolución de la educación, la difícil, espinosa lucha por la democracia, las polémicas contiendas electorales, el surgimiento de colonias y fraccionamientos, la introducción de servicios, la diversificación del entretenimiento, el aumento de la oferta comercial, la llegada de reyes, príncipes, dignatarios políticos, prestigiosos líderes sociales, afamados artistas y la histórica visita de un Sumo Pontífice, Su Santidad Juan Pablo II, en agosto de 1993.
El horror de las guerras, el terrorismo, las luchas étnicas y nacionalistas, las hambrunas, masacres y tragedias sociales y naturales, así como el azote actual del cáncer del narcotráfico en distintas partes del mundo tienen un espacio importante en sus diferentes ediciones.
La vida cultural de la ciudad y el estado, las tradiciones, las manifestaciones artísticas y los logros científicos y educativos locales también encuentran una ventana al mundo, desde hace 87 años.
Las plataformas en las que el periódico de la vida peninsular plasma el acontecer informativo también se transforman con el avance del tiempo y el desarrollo de la tecnología. Desde las páginas de papel en blanco y negro hasta la aplicación vía internet para computadoras y vanguardistas dispositivos como los teléfonos celulares, iPads y tabletas, pasando por las redes sociales y los espacios multimedia, el Diario está presente en la vida diaria de los peninsulares que viven en estas tierras y en la de quienes, por múltiples razones, emigran a otras partes del país y el mundo, siempre acompañados de su cotidiana edición de Diario de Yucatán.