El carnaval “más raro del mundo”, en Tenosique

VILLAHERMOSA Tab. (Notimex).— Ataviados con máscaras, trozos de costales y hojas secas de plátano, así como disfraces de tigres, y mujeres con trajes pintorescos, los habitantes de Tenosique, Tabasco, llevan al cabo como parte del carnaval de esa ciudad la danza de “El Pochó”.

Única en su tipo, esta danza se celebra cada domingo dentro del Carnaval de ese municipio colindante con Guatemala, que en esta ocasión arrancó el 19 de enero y concluirá el 4 de marzo.

La festividad recorre las calles de la ciudad alrededor de las 10 de la mañana de cada domingo, en cuyo trayecto los cojóes, pochoveras y tigres realizan estaciones para escenificar la danza, que de acuerdo con los historiadores data de la era precolombina.

Los cojóes portan caretas de madera con diferentes facciones, a las cuales se colocan barbas, bigotes o cejas de cerda, quienes portan una caña de “jimba”, como se conoce a la especie de bambú que crece en Tabasco.

El cojó es un personaje que a su paso también lanza ironías sobre el acontecer actual, mientras porta un sombrero sobre el cual se colocan flores y hojas secas que se elevan.

Las pochoveras son mujeres que portan camisas con tiras bordadas a la usanza maya, sombrero de palma y flores.

Los tigres son hombres que sólo portan taparrabo y pintan su cuerpo con barro amarillo y se colocan en la espalda pieles de jaguar, que tienen conservada la cabeza, cola y garras del felino.

Las pochoveras forman primero un círculo que gira hacia la derecha al compás de la música con un tambor y un pito o flauta pequeña; luego entran los cojóes que forman otro círculo que gira hacia la izquierda.

Al cambiar el tono de la música, entran los tigres saltando cuerdas que los cojóes y pochoveras colocan por parejas, hasta que los tigres quedan en el centro, para después perseguir a los cojóes, a quienes capturan y colocan en el centro de la danza.

Los tigres tiran al suelo a los cojóes, se sientan sobre ellos y bailan a su alrededor, mientras los enmascarados simulan temblores en su cuerpo.

Sin embargo, al cambiar el tono de música, los cojóes se recuperan y comienzan a cazar a los tigres, colocándolos embrocados en el centro de la danza.

Los tigres “reviven” y comienzan formar parejas con los cojóes para perseguir a los espectadores lanzando gritos y rugidos.

Cuando uno de los asistentes es alcanzado por un tigre, este les coloca la cabeza entre las piernas hasta que pague una gratificación, todo en medio de la algarabía de los danzantes y los espectadores.

El espectáculo se desarrolla cada domingo, pero alcanza su clímax el último día del carnaval, cuando se mezcla con los carros alegóricos y comparsas que parten del Parque Central, recorren las avenidas número 26 y 28 de Tenosique, para culminar en el mismo lugar donde salieron.

Por tal motivo, el de Tenosique es conocido como “el carnaval más raro del mundo”, pues se entremezclan tradiciones ancestrales de una extraña danza, con festividades contemporáneas, además que en su inauguración, los habitantes se lanzan harina en una especie de batalla, la cual llaman “pinta de harina”.



test


Volver arriba