2013, año de mucha actividad para el Inah

2013, año de mucha actividad para el Inah

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MÉXICO (Notimex).— Para contribuir a la conservación y protección del patrimonio cultural de México, expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) intervinieron y restauraron diversas estructuras arquitectónicas, esculturas, pinturas, papel, textiles, murales y fotografías, entre otros.

En los diversos proyectos participaron alumnos, maestros y profesionales de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM) y de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (Cncpc), detalló el INAH en un comunicado.

A lo largo de 2013, el instituto también tuvo participación internacional, como lo fue su colaboración para consolidar el sitio inca Potrero de Payogasta, en Argentina, que data del siglo XV, en apoyo a la Dirección General de Patrimonio Cultural de la provincia de Salta.

Bajo la dirección del arqueólogo Luis Alberto Martos, de la Dirección de Estudios Arqueológicos (DEA), se intervino la estructura del Ushnu, altar donde se ofrendaba chicha, una bebida fermentada, a las deidades.

Un hecho sobresaliente fue la apertura al público de dos talleres de restauración en el Museo Regional de Querétaro y el Centro INAH de esa entidad, donde especialistas explicaron el proceso de conservación.

Los trabajos de limpieza, consolidación y rehabilitación se enfocaron en los huesos de un mamut de más de 10 mil años, que fueron localizados en mayo de 2012 en La Joya, Huimilpan.

Otros trabajos que realizó el INAH fueron la restauración del mural de “Los Bebedores”, ubicado en la Zona Arqueológica de Cholula, Puebla, y se puso en marcha la evaluación científica de los resultados de la intervención durante los últimos tres años en la pintura prehispánica.

En Zacatecas se consolidó y restauró el centro ceremonial del Cerro del Teúl, donde se encuentran la Plaza de los Dos Montículos, un Juego de Pelota, un altar circular y el Patio Hundido, entre otras edificaciones que datan entre 900, 1000 y 1300 d.C.

Una pintura mural en cenefas y arcos, que se descubrió durante las labores de restauración del Templo de San Ignacio de Loyola de Parras, en Coahuila, fue rescatada al retirarle la capa pictórica que cubría los antiguos pigmentos.

En el templo de Coahuila se atendieron humedades, desprendimiento de aplanados, se reparó el piso y el techo, se dio tratamiento de conservación a la campana y a cinco obras de caballete de los siglos XVII y XVIII, además se estabilizó una colección de 12 libros de gran formato de coro, copiados por el fraile agustino Miguel de Aguilar, entre los años 1700 y 1719.

Una limpieza profunda se efectuó a una serie de libros del acervo de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, de los siglos XVI al XIX, correspondientes al Fondo Conventual de Coyoacán. Los volúmenes son de las órdenes religiosas franciscana, agustina, mercedaria, jesuita, dominica, capuchina, entre otras.

También recibieron tratamientos de conservación los materiales encontrados en la Tumba 1 de la Zona Arqueológica de Chiapa de Corzo, Chiapas; el papel y los textiles descubiertos en la Ofrenda 102 en la Zona Arqueológica del Templo Mayor.

En el Museo de El Carmen fueron restaurados una escultura policromada de un Cristo crucificado y un óleo sobre tela de la Virgen del Refugio, ambas del siglo XVIII y de autores anónimos.

La fotografía panorámica más antigua de la ciudad de México, tomada hace 155 años por el explorador francés Désiré Charnay, que se encuentra en la Mapoteca “Manuel Orozco y Berra”, fue sometida a trabajos de limpieza, aplanado y se le cambió el soporte.

Igualmente, se estabilizaron 195 imágenes inéditas tomadas entre 1910 y 1914 por los fotógrafos Félix Miret, W. Melchert, Manuel Pérez Thou y Hugo Brehme, que se resguardan en la Fototeca Nacional, las cuales exhiben escenas del Centenario de la Independencia; de la Revolución; de la Decena Trágica, entre otras.

Un manto de 1710, que se encuentra en el Museo Nacional del Virreinato, Estado de México, una de las cinco obras que se conocen a nivel mundial elaborada con la técnica de plumón hilado y torcido, que presenta iconografía prehispánica y virreinal, fue restaurado por los especialistas.

Otro textil intervenido fue un estandarte revolucionario, fabricado con motivo de la Fundación de la División del Norte el 29 de septiembre de 1913, del cual se limpió la tela y se reforzó la costura y se corrigieron deformaciones.

En el marco de los 69 años del Museo Nacional de Historia “Castillo de Chapultepec”, se limpió, resanó y se le reintegró el color a la obra “Las Bacantes”, integrada por cinco murales de las sacerdotisas del dios Baco que se plasmaron en los muros del Alcázar del Castillo a petición de Maximiliano de Habsburgo, en 1866.




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