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México, líder mundial en desciframiento genómico

 * En Langebio se producen chiles más resistentes y aguacates de mejor calidad

IRAPUATO, Guanajuato (Notimex).- A pesar de su corta existencia, el Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad (Langebio) del Cinvestav, ha logrado secuenciar los genomas del maíz palomero, chile, frijol y está por terminar el del aguacate, con lo que México se ha posicionado como líder mundial en el desciframiento genómico.

‘Los logros son especulares’, enfatiza el director del Langebio, Luis Herrera Estrella, quien cuenta con una larga trayectoria en la materia y desde hace 28 años trabaja en el Cinvestav, donde ha desempeñado cargos directivos en diversas áreas.

El langebio, como se le conoce, ‘fue creado por el Cinvestav con apoyo del gobierno de Guanajuato y dependencias del gobierno federal para que el país pudiera contar con la infraestructura necesaria para hacer proyectos de análisis genómico de gran envergadura’, explica a Notimex en un recorrido por las instalaciones.

México es uno de los cinco países que tiene la biodiversidad más importante en el mundo en términos de plantas, animales, insectos, lo que representa para la nación un tesoro de valor incalculable, porque de ahí se pueden sacar nuevos medicamentos y alimentos.

‘Lo que tenemos que hacer, es saber que tenemos, conocer que se puede hacer de utilidad con ellos y desarrollar tecnologías que nos permitan hacer un uso más sustentable de nuestra diversidad’, detalla Herrera Estrella.

Con ese propósito, en el Langebio los investigadores trabajan en el estudio de los genomas de cultivos importantes para el país, así como con microorganismos y con algunos animales de importancia nacional, como son los ajolotes, cuya capacidad para regenerar todos sus órganos ‘es asombrosa’.

El grupo de investigadores del Laboratorio Nacional de Genómica, ubicado sobre una superficie de 10 mil metros cuadrados en el kilómetro 9.6 del Libramiento Norte de la carretera Irapuato-León, en el centro del país, ha tenido el mayor número de publicaciones en las tres revistas de impacto más importantes a nivel mundial, entre ellas Science, de toda América Latina.

‘Nos hemos convertido en uno de los grupos de impacto dentro del Cinvestav, no sólo por la calidad de nuestras publicaciones científicas sino por el aporte tecnológico y hemos empezado a crear empresas de base tecnológica, que han dado empleo a varios de nuestros egresados’, informó.

De los avances realizados hasta ahora en el desciframiento del genoma en diversos cultivos, como es el caso del aguacate, dijo que se trabaja en desarrollar variedades que tengan un mayor contenido y calidad de aceite, que es la característica más importante de este alimento.

‘Estamos trabajando en obtener variedades de tamaño menor, los árboles de aguacates son muy grandes y eso representa un mayor costo y un mayor riesgo para las personas que lo cosechan’, se quiere tener árboles más pequeños de tres, cuatro o cinco metros, y no tan altos, como los actuales de 20 a 30 metros, explicó.

En el caso del chile, se trabaja en buscar variedades que sean más resistentes a enfermedades causadas por virus y hongos.
No obstante para generar una nueva variedad de un cultivo se llevan entre cinco y 10 años, por lo que la información genómica que se genera en el Laboratorio del Cinvestav permitirá acelerar esos procedimientos, “para que nos llevemos tres o cuatro años en todos los casos’.

‘Tenemos de tener un poco de paciencia para realmente ver variedades validadas, que puedan utilizar los productores’, precisó el director del Langebio, quien informó que el proyecto que se realiza en este sentido está vinculado directamente con los productores de Michoacán, que son los mayores no sólo en México sino en el mundo.

‘Estamos vinculados con ellos para satisfacer sus necesidades y brindarles información que les pueda ser útil, para que ellos vayan probando las variedades que se vayan generando y ellos mismos las vayan evaluando y nos digan si realmente resuelven sus problemas’, dijo Herrera Estrella, quien es responsable del proyecto del genoma del aguacate y participó en los proyectos de la genómica del maíz y del chile.

En el caso del chile, comenta que es un cultivo de interés mundial y se cuenta ya incluso con un convenio con China, que permitió que el trabajo para secuenciar los genomas de este cultivo se realizara en conjunto con varios investigadores de ese país, por lo costoso del proyecto y difícil de hacer.

El tiempo que se tomó para secuenciar el genoma de este cultivo fue de cinco años al igual que el del maíz, mientras que el proyecto del aguacate lleva tres años.

‘La idea es empezar a ver los problemas que podemos resolver en México y después empezar vincularnos a nivel internacional para que este conocimiento genere beneficios a nivel mundial y nos permita recuperar ingresos propios de licenciar tecnologías, patentes o el conocimiento que tenemos de estos productos’, subraya.

Así, muchos de los avances en cuestiones de genoma en el país no se podrían haber realizado si no existiera este centro de investigación, toda vez que tiene la estructura de secuenciación genómica más importante de América Latina.




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