Portada » Salud »

La hiperactividad no se debe a la crianza

Conferencias sobre mitos y realidades sobre este problema

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDA-H) es un padecimiento neurobioquímico cerebral que se presenta en el desarrollo, en donde está afectado el metabolismo de los principales neurotransmisores, teniendo diversas manifestaciones clínicas en distintas etapas de la vida, afirmó el jefe del Servicio de Salud Mental del Instituto Nacional de Pediatría, Sergio I. Muñoz Fernández.

 El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDA-H) es un padecimiento neurobioquímico cerebral que se presenta en el desarrollo, en donde está afectado el metabolismo de los principales neurotransmisores, teniendo diversas manifestaciones clínicas en distintas etapas de la vida, afirmó el jefe del Servicio de Salud Mental del Instituto Nacional de Pediatría, Sergio I. Muñoz Fernández.

Al dictar la conferencia magistral “Mitos y realidades del TDA-H” ante cerca de 400 personas, entre las que se encontraban profesionales de la salud, madres y padres de familia, desmintió que el padecimiento no exista, que se presente debido a la crianza o por una lesión cerebral, aseverando que se trata de un problema neurobiológico.

Puntualizó que los factores de crianza nada tienen que ver con padecerlo, que menos se trata de una lesión cerebral demostrable, que no existe trazo de electroencefalografía (EEG) específico para el TDA-H y que los trastornos de aprendizaje coexisten en el 20 por ciento de los infantes que lo padecen.

Muñoz Fernández destacó que contrario a lo que se dice que al llegar a la adolescencia el TDA-H desaparece, está demostrado que más en un 60 por ciento de los casos permanece en forma crónica.

Respecto al mito de que los medicamentos producen una adicción y afectan el crecimiento, señaló que existen más de 200 estudios controlados que demuestran que los fármacos no producen dependencia ni afectan el desarrollo de la persona.

Respecto a los síntomas medulares explicó que son falta de atención, hiperactividad e impulsividad, mientras que los factores de riesgo son la herencia y prenatales, entre los que destacan las amenazas de aborto o parto prematuro, el tabaquismo durante el embarazo, las infecciones y la desnutrición en la madre.

En el aspecto epidemiológico señaló que se presenta entre el cinco al siete por ciento de la población escolar, y en el 50 al 80 por ciento de los sujetos continúa hasta la adolescencia y la adultez.

La conclusión de la ponencia se centró en que la evidencia científica demuestra que el trastorno por déficit de atención e hiperactividad se manifiesta debido a que hay una alteración en los sistemas neurotransmisores (dopamina y noradrenalina) en zonas específicas del cerebro, que éste se manifiesta desde edades tempranas y puede mantenerse a lo largo de la vida.

La presentación del ponente estuvo a cargo de la presidenta del Voluntariado Yucateco de Asistencia por la Salud (VYDAS), Esther Cetina de Mendoza, quien subrayó que la organización que encabeza dará su máximo esfuerzo para brindar apoyo a cuanto niño y persona necesitada sea posible.

En el evento estuvo el secretario de Salud de Yucatán, Jorge Eduardo Mendoza Mézquita; el subdirector de Salud Mental de la dependencia, Manuel Ruiz Mendoza; el director del Hospital General “Doctor Agustín O’Horán”, Carlos Espadas Villajuana; y el titular de la Administración del Patrimonio de la Beneficencia Pública del Estado, Miguel Ángel Cabrera Palma.- COMUNICADO




Volver arriba