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IMSS: Detección temprana de la sordera mejora la adaptación del pequeño

·         El no tratar adecuadamente este padecimiento puedo atribuir a problemas del habla

 ·         Para comprobar el grado de sordera de una persona se le aplica una prueba llamada audiometría

 

La mayoría de los casos de mudez no se deben a algún defecto en el aparato vocal sino a la sordera, indicó Jesús Amador, médico no familiar con especialidad en otorrinolaringología del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Yucatán. “Sus causas pueden ser variadas, aunque normalmente se trata de una sordera adquirida a edad temprana”, apuntó.

La sordera es una de las anomalías congénitas más comunes del recién nacido. En muchos casos, se da si la madre ingiere medicamentos ototóxicos o contrae enfermedades como rubeola o toxoplasma. Por otro lado, se puede dar durante el parto, ya que el sufrimiento fetal es un factor de riesgo; o si el bebé tuvo bajo peso al nacer o fue prematuro; además de haber padecido enfermedades como la hipoxia (bajos niveles de oxígeno al cerebro) o la ictericia neonatal (aumento de bilirrubina en la sangre, lo que produce un color amarillento en la piel del neonato).

En la infancia, las principales causas se deben a enfermedades como la meningitis, encefalitis, escarlatina, paperas, sarampión u otitis.

Si un niño se encuentra totalmente sordo, ya sea por alguna anomalía en el mecanismo de la audición o como consecuencia de una enfermedad grave durante el primer año de vida, es más probable que quede sin habla.

Para comprobar el grado de sordera de una persona se le aplica una prueba llamada audiometría, la cual se realiza en una cámara, donde por medio del audiómetro se emiten sonidos de frecuencias e intensidad determinadas que se transmiten a través de unos audífonos colocados al paciente, quien los va identificando, así al observar qué sonidos se perciben y cuáles no, se puede determinar si existe pérdida de la capacidad auditiva, la cual se describe como leve, moderada, severa o profunda.

La edad en que se presenta la discapacidad auditiva es determinante en el desarrollo del lenguaje del individuo, por lo que se pueden distinguir tres grupos: el primer grupo es el prelocutivo que es cuando la discapacidad auditiva sobreviene antes de adquirir el lenguaje oral, o sea, antes de los dos años de edad; después, se encuentra el segundo grupo denominado perilocutivo, que se da cuando la discapacidad sobreviene mientras se está adquiriendo el lenguaje oral, entre los dos y tres años de edad. Y, la tercera, se conoce como postlocutivos cuando el problema aparece después de adquirir el lenguaje oral, aproximadamente después de los tres años de edad.

Los signos de sordera que puede presentar un recién nacido son: que el bebé sea demasiado tranquilo, no se altere ante ruidos inesperados, no se calme escuchando la voz de sus padres, no gire la cabeza cuando se le habla o busque con la mirada a quien le habla y que no emita sonidos guturales para llamar la atención.

Al diagnosticarse la pérdida auditiva se debe iniciar una estimulación temprana con audioprótesis para que el paciente progrese en el desarrollo auditivo y el lenguaje, aunque también se pueden acudir a otras alternativas tales como el implante coclear que sustituyen funciones del oído externo, medio e interno, finalizó el especialista del IMSS.

COMUNICADO DE PRENSA




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