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Especialista del IMSS informa sobre los fibromas uterinos

· Entre sus principales síntomas se encuentran: períodos menstruales muy abundantes y prolongados, dolor detrás de las piernas, presión en la zona pélvica, presión en la vejiga

· La mujer puede tener un abdomen distendido que se confunde con un aumento de peso o embarazo

El doctor Gumersindo Vázquez, ginecobstetra del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Yucatán señaló que los fibromas de útero, también conocidos como miomas, son crecimientos benignos -no cancerosos- muy comunes, y en la mayoría de mujeres causan pocos problemas aunque se asocian con flujo menstrual excesivo, calambres, presión pélvica y, en ocasiones, problemas urinarios o intestinales.

Indicó que se ubican generalmente dentro de las paredes musculares lisas del útero. Una mujer puede tener sólo uno o múltiples fibromas y estar alojados en la superficie uterina externa o interna; así como dentro de la pared uterina, informó.

Su tamaño varía de muy pequeño, como el tamaño de una moneda, a más grande que un melón. Uno de gran volumen puede hacer que el útero se dilate hasta el tamaño de un embarazo de seis o siete meses. De igual manera, puede haber un fibroma dominante o un conglomerado de varios pequeños.

Los síntomas son: períodos menstruales muy abundantes y prolongados, dolor detrás de las piernas, presión en la zona pélvica, dolor durante el acto sexual, presión en la vejiga que provoca una necesidad constante de orinar, incontinencia o la incapacidad para vaciar la vejiga; así como presión en los intestinos que puede llevar al estreñimiento y/o acumulación de gases; de igual manera, la mujer puede tener un abdomen distendido que se confunde con un aumento de peso o embarazo.

Si los síntomas ya mencionados se tornan severos y perjudican la calidad de vida de la mujer, se puede recomendar una miomectomía (extirparlos mediante cirugía). Por otro lado, si ya no está interesada en la procreación, otra opción consiste en una histerectomía (extirpar el útero).

Durante el embarazo, pueden ocasionar problemas en algunas pacientes, dependiendo del tamaño y de la ubicación de los mismos. Dado que estos tumores benignos dependen del estrógeno para su crecimiento, los niveles elevados del mismo durante el embarazo pueden, en algunos casos, desencadenar su rápido crecimiento.

Si el fibroma se encuentra en la superficie externa del útero, en general no ocasiona problemas para la concepción y desarrollo del embarazo. Si se encuentra ubicado dentro de la pared muscular uterina o cerca de la cavidad uterina, donde se encuentra el feto en crecimiento, la paciente puede presentar mayor riesgo de sufrir un aborto espontáneo.

Para detectarlos, el médico señaló que si son muy grandes pueden palparse en un examen pélvico, en cambio, los pequeños pueden ser difíciles de diagnosticar de esta manera. Generalmente, la mejor manera de evaluar un fibroma es mediante el ultrasonido pélvico.

A fin de evaluar el efecto potencial sobre la cavidad uterina, el ultrasonido debería llevarse a cabo justo antes de la ovulación, cuando el revestimiento uterino se encuentra más grueso y se puede observar cualquier fibroma que se encuentra dentro de la cavidad o cerca, contra el fondo del endometrio preovulatorio.

Si una paciente no experimenta síntomas y no está intentando embarazarse, generalmente no es necesario extirpar los fibromas, dado que virtualmente siempre son benignos; no obstante, si está teniendo problemas de fertilidad y tiene fibromas que distorsionan el revestimiento uterino, puede ser necesario considerar la miomectomía, finalizó el especialista del Seguro Social.- (Comunicado No. 3786-14)

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