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El amor a la vida lo hace cambiar

Manuel Uribe está decidido a dejar de ser obeso

El regiomontano Manuel Uribe Garza en enero de 2011, antes de empezar el tratamiento con el suplemento Remuvik para perder peso

Fue nombrado “El hombre más gordo del mundo” en 2006 por el Libro de los Récords Guinness, pero Manuel Uribe Garza ya no es más esa persona: se siente contento por los cambios que ha dado su vida y el camino que emprendió para bajar de peso.

En ocho meses, el regiomontano bajó 135 kilogramos, 30 de ellos en tan sólo un mes. Estar postrado en una cama durante 12 años es demasiada carga para cualquier alma. Manuel Uribe tiene ganas de caminar, de desplazarse por sí mismo para ir al baño, de bañarse bajo una regadera, de salir a la calle… “de las cosas más simples”.

Así lo señala en una entrevista concedida al Diario desde Monterrey para dar a conocer los avances en el tratamiento que le está ayudando a bajar de peso.

Manuel cuenta que fue por el año de 1988 cuando comenzó a engordar. En ese entonces radicaba en Estados Unidos y tenía un consumo alto de carbohidratos. Con un sobrepeso ya notable buscó ayuda para perderlo; no lo consiguió. Fue a un hospital en Dallas, Texas, donde le hicieron una serie de estudios y le dijeron que no era factible ayudarlo porque su sobrepeso se debía no sólo a una mala alimentación, sino a un problema celular.

Mes a mes quedaba más gordo, hasta que llegó a pesar 600 kilos. Aún podía caminar y pudo subirse a una camioneta para ir a que lo pesaran. Fue ese boleto el que presentó más adelante a los supervisores del Libro de los Récords Guinness para obtener el título de “El hombre más gordo del mundo”. Cuando se le otorgó el récord superaba los 600 kilos, pero ya no podía levantarse ni pesarse para comprobarlo. Manuel Uribe intentó seguir una vida relativamente normal, tenía novia y se casó con ella, aunque luego se divorció.

Cambio radical

“Ahora estoy enamorado de la vida y es lo que me impulsa a cambiar para lograr mi meta: volver a levantarme y caminar, dejar la cama que me ha aprisionado durante los últimos 12 años”, expresa el regiomontano, quien el 11 de junio cumplirá 49 años.

Ya está en ese camino; en 2006 comenzó a cambiar sus hábitos alimenticios, “pero estando en cama y sin poder hacer ejercicio no es mucho lo que se puede bajar”.

Hace ocho meses comenzó a utilizar un suplemento, Remuvik, el cual le recomendó Ernesto D’Alessio, pues la madre de éste, Lupita, lo consumió y le ayudó a perder notablemente peso.

Conocer casos de personas reales fue lo que le hizo decidirse a probar el producto. Manuel cuenta que había usado de todo, compró cuanta cosa se anunciaba en televisión, pero nada le funcionó. Sin embargo, con la asesoría de personal especializado y el consumo de Remuvik, finalmente ve una luz, una solución a su obesidad.

Mucha agua

Ahora se alimenta mejor, come más frutas y verduras y menos carbohidratos, tiene un consumo elevado de agua para hidratarse (bebe unos seis litros al día) y usa también algunas cremas que le ayudan a quemar grasa.

Expresa que su caso es extremo, y aunque la gente lo puede ver alegre y sonriente en las fotos o entrevistas, “la realidad es que la obesidad es una condición que se sufre”.

Manuel se dice convencido de que Cristo le da fortaleza para sentirse alegre y continuar el camino que ya emprendió para acabar con la obesidad; desea salir adelante, formar una familia, tener hijos… Tiene la esperanza de caminar de nuevo y por ello sigue con el tratamiento con Remuvik. Se espera que en el transcurso de este año baje otros 130 kilos.

Los expertos en el manejo del producto indican que podrían hacer que Manuel baje más rápido, pero no es conveniente; han ido lentamente a fin de que no se afecte su estado de salud. Parte de su proyecto de vida, manifiesta, se enfoca en la fundación que ya creó con su nombre y por medio de la cual desea ayudar a otras personas para que no caigan en el estado extremo de obesidad al que él llegó.

Dice que ha estudiado y comprendido que hay que cambiar los hábitos alimenticios para bajar de peso, conocerse a sí mismo para saber cómo el organismo responde a ciertos alimentos.Espera que el conocimiento que ha adquirido y su experiencia de vida sean una inspiración para quienes presentan obesidad, y se decidan a hacer algo para cambiar su vida, tal como él ha comenzado a hacerlo.

Componentes

David Camarillo Espinosa, representante de Remuvik en Monterrey y quien está a cargo del acompañamiento a Manuel, destaca que se trata de un producto cuya fortaleza radica en sus componentes, “ya que no posee cafeína como otros similares”.

“Su base son sustancias antioxidantes que estimulan a las células y al hacerlo ayudan a quemar grasa. Una persona puede tomar dos cápsulas al día, o hasta cuatro si tiene mucho sobrepeso”.

“Los componentes del producto hacen posible que pueda consumirse por niños a partir de los 12 años. Una de las recomendaciones principales es hidratarse bien, de ahí que no se recomiende en niños más pequeños, quienes no tienen el hábito de tomar tanta agua o reconocer los síntomas de la deshidratación”.- Iris Margarita Ceballos Alvarado

Obesidad | Tratamiento

Manuel Uribe ingiere hasta seis cápsulas de Remuvik al día; la dosis es variable.

Producto

Los antioxidantes de Remuvik ayudan no sólo a quemar grasa, sino que también mejoran la apriencia de la piel y el cabello.

En Mérida

Remuvik tiene dos centros de distribución: colonia México y Francisco de Montejo. Informes al 291-79-84 y 948-31-25.



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