“Triste, pero tranquilo”

Ningún familiar del reo presente en la ejecución

Edelmira Arias, pariente de Édgar Tamayo Arias, ejecutado anoche en Texas, es consolada tras conocerse la noticia del cumplimiento de la sentencia de muerte, después de que falló el último recurso legal

HUNTSVILLE (EFE y AP).- La ejecución del mexicano Édgar Tamayo Arias, que estaba prevista para las 18 horas de ayer en Texas, se retrasó poco más de tres horas debido a un nuevo recurso presentado por sus abogados ante el Tribunal Supremo de EE.UU., el cual fue rechazado anoche por esa instancia.

La muerte de Tamayo se aplazó hasta conocer la respuesta del tribunal a ese recurso presentado por la defensa del condenado.

Veinte minutos después de conocerse el fallo de la Corte, Tamayo, de 46 años, fue ejecutado por medio de una inyección letal en la cárcel de Huntsville, a las 21:32 horas confirmaron las autoridades de la prisión.

Momentos antes de las 18 horas, momento previsto en principio para la ejecución, los abogados del sentenciado presentaron nuevos argumentos ante el Tribunal Supremo, después de que hasta tres instancias judiciales se negaran en las últimas 24 horas a paralizar la condena.

El director de información del Departamento de Justicia Penal de Texas, Jason Clark, confirmó después de esa hora la suspensión temporal de la ejecución del sentenciado.

Según Clark, la Corte Suprema debía emitir su resolución antes de la medianoche de ayer, lo cual ocurrió.

En caso de que no hubiera habido una respuesta del Tribunal, la ejecución se hubiera podido aplazar hasta por 30 días, según se informó.

En la sala de testigos estuvieron presentes familiares del agente asesinado, mientras que ningún allegado a Tamayo acudió al acto, a petición del propio preso.

En las horas previas a la ejecución, Édgar Tamayo confesó que: “Estoy listo para irme. Veinte años en el corredor de la muerte son demasiados”.

De acuerdo con su padre, el reo estaba “visiblemente triste pero tranquilo”. Afuera de la prisión se reunieron grupos en pro y en contra de la muerte de Tamayo Arias.

No pidió ningún menú especial a las autoridades de la cárcel y comió el que estaba disponible en la prisión, que consistió en costillas de puerco, arroz, verduras, maíz, café y té. Tamayo tuvo ocasión de saludar y tomarse fotos junto a su padre y sus hijas, a los que pidió “que mantuvieran la calma y estuvieran tranquilos”. También tuvo tres consejeros espirituales.

Anteayer un juez del distrito oeste de Texas y la Junta de Perdones se negaron a suspender la pena y a conceder clemencia al preso mexicano, mientras que ayer la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito de Nueva Orleans rechazó también el recurso presentado por la defensa del recluso mexicano.Tamayo, tuvo la oportunidad de compartir un tiempo con sus hijas, de quienes se despidió a las 11:40 de la mañana.Desde este mediodía el preso se encontraba en el cuarto denominado “la antesala de la muerte”, aledaño a la cámara donde se llevará a cabo la ejecución por inyección letal.En las últimas 24 horas, los abogados defensores de Tamayo han visto cómo hasta tres instancias judiciales se negaban a suspender la ejecución.

Tamayo | Ejecución

Horas antes de lo que sería su ejecución, Édgar Tamayo convivió dos horas con sus padres y sus hijas.

Saludos y fotos

Saludó y se tomó fotos junto a su padre y sus hijas y les pidió “que mantuvieran la calma y estuvieran tranquilos”.

Llamado de la SRE

La SRE lamentó la ejecución y señaló que “viola la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares y contraviene el fallo de la Corte Internacional de Justicia dictado en el Caso Avena (2004)”. “El gobierno de México hace un llamado para que tomen acciones efectivas y se evite que se ejecuten otras condenas en desacato del fallo Avena”.




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