Con las campanadas llegan borregos, maletas y uvas

MÉXICO (Notimex).- Comer 12 uvas al ritmo de las campanadas del reloj, usar ropa interior de colores, salir corriendo de la casa con una maleta, barrer y regalar borreguitos para la prosperidad son algunas de las tradiciones que llevan a cabo los latinoamericanos durante la celebración del Año Nuevo.

Quizá el ritual más tradicional durante la noche del 31 de diciembre y la madrugada del 1 de enero son las uvas, las cuales dependiendo de su color atraen distintas vibras.

De acuerdo con la creencia popular, este fruto simboliza los deseos y proyectos para los 12 meses del año que inicia, por lo que la mayoría de las familias coloca en cada copa 12 uvas, las cuales son comidas con cada campanada y acompañadas por un deseo.

Otros rituales consisten en barrer la casa hacia afuera a fin de expulsar las malas vibras, las penas y la negatividad del hogar; así como echar un vaso de agua a la calle, cuyo simbolismo representa expulsar las lágrimas, penas y negatividad: también sirve para prevenir una desgracia.

En cuestiones de amor, entre las parejas se acostumbra dar un beso y un abrazo para asegurar con ello un año lleno de romance, mientras que los solteros deben sentarse y pararse para atraer el matrimonio y el amor.

Otra costumbre muy arraigada entre la gente de la región es usar ropa interior de colores. El rojo y el amarillo son los más frecuentes, pues representan el amor y la pasión, así como la prosperidad respectivamente.

Si lo que se quiere es viajar, la tradición dicta que el interesado deberá salir de la casa llevando una maleta y dependiendo de las ganas de salir a la aventura, se recomienda dar una vuelta a la manzana.

Algunos hogares latinoamericanos tienen la costumbre de comer lentejas a las 12 de la noche, pues dea cuerdo con las costumbres atrae la abundancia, la prosperidad y la bonanza económica durante el año que se inicia.

Regalar borreguitos representa una oportunidad para atraer la prosperidad y el dinero, al tiempo que se le desea lo mejor a la persona a la que se le obsequia este presente.

De acuerdo con lo establecido, este simpático animalito debe colocarse atrás de la puerta y debe llevar un cordón rojo y la leyenda ‘borreguito de la montaña, haz que con tu lana junte dinero cada mañana’.

Tras culminar el año se acostumbra regalar dicho amuleto a alguien si nos fue bien durante el año, aunque si ocurrió lo contrario debemos quemar o deshacernos del borrego para acabar con las malas vibras.

Muchas personas también acostumbran recibir el año con una moneda en el zapato o un billete en un bolsillo para la prosperidad; hacer una lista de deseos para convertir sus sueños en realidad; así como quemar otro en el que se escriban las cosas negativas del año que culmina para que no se repitan, entre otras costumbres.

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