Riesgo de una mayor obesidad

Riesgo de una mayor obesidad

Una nueva norma alienta etiquetas engañosas, dicen

De acuerdo con especialistas, el nuevo etiquetado de bebidas azucaradas son difíciles de entender y favorecerían la obesidad

MÉXICO (EFE).- Un grupo de 35 expertos internacionales en nutrición y salud advirtieron ayer sobre los riesgos de agravar la obesidad y la diabetes en México a raíz de una norma publicada para el etiquetado de bebidas no alcohólicas azucaradas.

En una carta abierta al presidente Enrique Peña Nieto, los académicos y especialistas de institutos de salud de diversos países celebraron la aplicación del reciente impuesto a las bebidas azucaradas como una medida para combatir la obesidad y la diabetes.

“Sin embargo, estamos profundamente preocupados por la opción de etiquetado frontal obligatorio que su gobierno implementará” para estos productos, que son difíciles de entender y contrarios a las recomendaciones internacionales.

En particular, señalan que en estas etiquetas se induce a creer que la ingesta diaria de 360 kilocalorías (unas 18 cucharadas cafeteras de azúcar) es la cantidad recomendada, mientras que la Organización Mundial de Salud (OMS) admite como máximo tolerable 200 kilocalorías y recientemente lo redujo a 100 kilocalorías, que equivale a cinco cucharadas.

También afirman que la propuesta de las autoridades de Salud de México para el etiquetado, que califican de inapropiado para etiquetas frontales, suma los azúcares añadidos por la industria a los azúcares naturales presentes en los alimentos, “ocultando la información a los consumidores sobre los azúcares añadidos que son los más dañinos a la salud”.

En este sentido insistieron en que esta propuesta también contradice los criterios de la Estrategia Nacional para la Prevención y el Control del Sobrepeso, Obesidad y Diabetes de México que anunció el gobierno el año pasado.

Los especialistas advierten que el nuevo etiquetado aumenta el riesgo de obesidad y diabetes y puede anular los propios beneficios del impuesto a las bebidas azucaradas.

“El etiquetado debe alertar del riesgo de consumir azúcares añadidos y no promover su consumo”, apuntan.

El nuevo etiquetado aumenta el riesgo de obesidad y diabetes y puede anular los beneficios del impuesto a bebidas azucaradas




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