México desarrolla implante vaginal

México desarrolla implante vaginal

MEXICO, D.F. (SUN).—Ausencia de vagina y útero, desarrollo de ovarios pero con posibles alteraciones, son algunas de las características del síndrome de Rokitansky, un trastorno del que aún no se sabe exactamente su origen.

Actualmente, los médicos ayudan a las pacientes a lidiar con este síndrome mediante la creación de una vagina con un trozo de intestino, el cual logra simular el órgano pero que trae diversos riesgos quirúrgicos, además de posible desarrollo de cáncer. Afortunadamente, en 2004 científicos desarrollaron una nueva técnica de regeneración que permite a las mujeres tener una vagina natural.

“El proyecto de ingeniería de vagina inició con la parte experimental en Estados Unidos” y se aplicó clínicamente en México en el Hospital Infantil de México Federico Gómez, señaló la doctora Atlántida Raya, colaboradora en el desarrollo de la técnica, junto con el investigador Anthony Atala, y una de las creadoras de los implantes vaginales en México.

“La técnica consiste en tomar una biopsia de vulva, hacerlas crecer y una vez que se tiene el número suficiente, sembrarlas en un templete, dejar que las células lo cubran totalmente y adaptarlo a la vagina”.

Al haber colaborado en el estudio, la doctora decidió probar la técnica en cuatro mujeres mexicanas que llegaron al hospital con características del síndrome de Rokitansky.

“La falta de vagina es una experiencia muy devastadora psicológicamente para una niña, es comparable como el niño que nace sin pene, entonces podemos ofrecerles una técnica para que tengan un órgano que funcione naturalmente, que no se vea que es un órgano artificial, como lo era en el caso del intestino”.

En los casos, “una de las mujeres ingresó porque ya tenía 18 años y no tenía menstruación; otras porque sí tenían menstruación pero estaban obstruidas y tenían dolor, ya que no podía salir, debido a que no hay vagina”. Después del diagnóstico “se les propuso entrar al protocolo y una vez que aceptaron se empezó a desarrollar la vagina en cada una”, dijo.

Según Raya, “la cirugía es como como cualquier otra y con una duración de tres horas”.

El procedimiento se “realizó con tres médicos y un patólogo”.

La nueva técnica brinda mayores beneficios, ya que es más sencilla, tiene menos complicaciones en el paciente, menos riesgo de obstrucción, se comparta como vagina y el implante no produce moco.

Con este implante “se tienen una vagina con características similares a una natural porque biológicamente la vagina proviene de las células de la vulva”, entonces el implante desarrolla un aspecto similar a la de una vagina natural.

La doctora señaló que esta técnica puede ser empleada para regenerar cualquier órgano, y que incluso ya se aplica en uretra, vagina, vegija y para regeneración de riñón.- Karina Avilés Leal




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