Disfruta de salud paciente con trasplante de corazón en Jalisco

GUADALAJARA, Jalisco (Notimex).- El titular de la división de Cardio-Tórax del IMSS en Jalisco, Tomás Fernández Ramírez, aseguró que luego de ser sometida la paciente Alma leticia Ramírez a un trasplante de corazón, ésta se encuentra feliz de recuperar su vida y de gozar de salud.

En rueda de prensa, el especialista señaló que Alma Leticia fue sometida a una cirugía de alta complejidad en el Hospital de Especialidades del Instituto Mexicano del Seguro Social Jalisco con resultados exitosos.

Explicó que ella padecía una cardiomiopatía dilatada, la cual desarrolló como efecto secundario a las quimioterapias recibidas para curarla de un cáncer en la sangre.

Un Linfoma de Hodgkin (una especie de cáncer en sangre) diagnosticado al año de haber tenido a su primer hijo, fue el inicio de todo un proceso difícil que empezó en 2001 y culminó en diciembre pasado, cuando tras cuatro meses de hospitalización fue dada de alta con un corazón nuevo, recordó el galeno.

Subrayó que a sus 41 años, esta madre soltera se convirtió en el primero y único trasplante de corazón hecho en 2013 en el Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional de Occidente del IMSS Jalisco.

“Las quimioterapias utilizadas para tratar el linfoma de Leticia, tuvieron como efecto secundario un crecimiento de su corazón” a este efecto en el ámbito médico se llama cardiomiopatía dilatada y constituye, de hecho, el principal motivo por el cual, un corazón se torna insuficiente y debe ser sustituido, dijo.

Indicó que con el crecimiento, este músculo no puede realizar los movimientos de contracción que lleva la sangre a todo el cuerpo; el paciente empieza a tener dificultad para tareas tan básicas como comer por sí mismo.

“El más mínimo esfuerzo, incluso hablar o desplazarse distancias cortas, les produce agotamiento excesivo y dificultad respiratoria” por lo que la mayoría del tiempo deben mantenerse en reposo, comentó.

Por su parte, el jefe de trasplante cardiaco del nosocomio, Silvano Vela Alarcón, dio a conocer que cuando un paciente tiene el corazón dilatado, debe recibir medicamentos para aminorar las molestias que esto ocasiona, es decir, para mejorar la contractilidad y contrarrestar la retención de líquidos.

Sin embargo, mencionó que existen casos en que la dilatación es tan importante, que mientras el paciente espera por su trasplante, amerita hospitalización y asistencia ventricular para mejorar su función cardiaca.

Afirmó que Leticia respondió bien al tratamiento farmacológico, por lo que al llegar al corazón éste le devolvió la oportunidad de vivir, una vez que se le realizó la cirugía el 29 de agosto de 2013.

“La manera en que el paciente responde a un trasplante varía”, destacó el Fernández Ramírez, en el caso de Leticia se tradujo en un rechazo en la primera semana posterior a la cirugía, por lo que fue necesario ajustar la dosis de medicamentos para reducir el riesgo a perder el trasplante que tanto trabajo le había costado.

“Hubo un rechazo agudo al injerto y los inmunosupresores que se le aplicaron para evitar que perdiera el trasplante, bajaron sus defensas, de manera que quedó muy expuesta a infecciones, y por lo mismo desarrolló una neumonía, que la puso muy grave e hizo más difícil su evolución postquirúrgica”, abundó.

En tanto, Alma Leticia resaltó que se encuentra feliz de haber recuperado su vida. “Tenía fe en que me iba a recuperar y pensaba en mi hijo, tuve muchas piedras en el camino. La comida es muy estricta, nada de sal ni de platillos que me encantan como los mariscos, la birria, pero bien vale la pena”.

Añadió que quiere recuperarse al 100 por ciento para retomar también una de sus grandes aficiones que es el ejercicio. “Yo hacía mucho ejercicio y dicen los médicos que por mi buena condición pude responder mejor cuando me diagnosticaron y trataron el cáncer”.

Ahora, ya como paciente externa, acude al servicio de Medicina Física y Rehabilitación, donde recibe terapias para recuperar su tono y fuerza muscular, perdidos a raíz de su prolongada postración en cama, pero también se le ofrece un programa para mejora en su función respiratoria.

Subrayó que hasta antes de saber de su problema cardiaco, nunca se imaginó que ella alguna vez podría requerir un trasplante para sobrevivir. “Gracias a un regalo de un órgano tengo una nueva vida”, concluyó.




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