Advierten riesgos por legalizar drogas según toxicidad

Al consumir drogas, hay transformaciones a corto y a largo plazos también en la conducta de nuestro cerebro.

MÉXICO (Notimex).- Determinar el uso legal o prohibido de las drogas a partir de los distintos niveles de daño que ocasionan es una estrategia inconveniente para la salud pública, advirtió Rodrigo Marín Navarrete, investigador del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz.

En el marco del Día Internacional contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, este 26 de junio, el egresado de la Universidad Iberoamericana recordó en un comunicado que el daño causado por una droga no es una medida fácilmente cuantificable, por lo que no funciona como argumento para la legalización.

De acuerdo con Marín, sí es posible clasificar la intensidad de los efectos en la salud de una droga, y actualmente existen escalas como el Indice de Severidad de la Adicción, que categoriza áreas de impacto que van más allá de las consecuencias individuales, como los problemas sociales, familiares y laborales.

Sin embargo, las clasificaciones consideran tantos aspectos, que es difícil establecer una escala categórica para determinar cuáles son las drogas más nocivas, argumentó.

Para determinar el daño que hace un estupefaciente, señaló, es preciso pensar en las distintas áreas donde las sustancias pueden llegar a impactar a quien las consume.

‘La primera tendría que ver con el impacto físico del consumo de drogas. El problema es que este impacto es, de repente, imperceptible. Puede pasar mucho tiempo para que se manifiesten los daños físicos originados por el consumo’, aclaró.
La vía de administración, detalló, es muy importante, y el tipo de reforzamiento que hace, ‘entre más físico-estimulante sea la droga, y más potente sea esta físico-estimulación en un menor plazo, y el efecto disminuya más rápido, esto hará más adictiva a la sustancia’.

Pese a que los efectos a la salud de muchos narcóticos no son perceptibles en un corto plazo, indicó, existen transformaciones neurobiológicas y neuroquímicas a nivel cerebral que se deben tomar en cuenta.

Al consumir ‘hay transformaciones a corto y a largo plazos también en la conducta de nuestro cerebro, en la manera en cómo las neuronas se comunican, en la sinapsis’, dijo y recordó la importancia del avance en la neurociencia para hacer este tipo de descubrimientos.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Adicciones (ENA 2011), el índice del uso de drogas en la población adolescente es bajo, aunque con tendencia al incremento, pues pasó de 1.6 por ciento en 2002 a 3.3 por ciento en 2011.

En ese contexto, Rodrigo Marín Navarrete precisó que la población de riesgo para el consumo de sustancias son los jóvenes adolescentes, de entre 10 y 13 años, y hasta los 25 años.

Este sector, apuntó, se encuentra con una mayor vulnerabilidad a los efectos adversos a la salud de las drogas, pues sus cerebros se encuentran en un proceso de neuroplasticidad, y su corteza prefrontal, la cual controla los impulsos, no está del todo desarrollada.

En cuanto a la legalización, el especialista advirtió que se demostró que existe una relación entre el aumento de consumo, y la reducción de la percepción de riesgo y una mayor disponibilidad de las sustancias.




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