Critican el modelo económico fallido

La Iglesia alerta sobre el aumento de la violencia

Anciana pide limosna en una iglesia para poder alimentarse

MÉXICO (El Universal).- La Arquidiócesis Primada de México afirmó que hay un “Estado fallido” en barrios y regiones del país, sin paz y en guerra, debido al incremento de personas en pobreza y la violencia.

“Mientras se presume el descenso de actos delictivos, en la realidad más mexicanos son víctimas y nadie puede garantizar plenamente la protección de su vida, integridad corporal y patrimonial”, destacó la editorial del semanario católico Desde la Fe, titulada “Iglesia, factor de resistencia”.

La misma alertó que el futuro de México está comprometido por las reformas estructurales que pretenden la renovación de instituciones, el crecimiento económico, la competitividad, la seguridad y el régimen democrático.

“Los autores de los cambios son agoreros del éxito, del desarrollo sostenido por la explotación de recursos naturales, de oportunidades para todos, del uso eficiente y efectivo de los dineros recaudados por las tributaciones y de una prosperidad que no se verá en lo inmediato y sí en el mediano y largo plazo, a medida que las reformas estén en vigor y tengan eficacia jurídica”, subrayó.

La editorial planteó: ¿Hacia dónde nos dirigimos? El estado actual de cosas revela una desesperación general ante la pobreza escandalosa y la escalada de violencia; la situación de la población contrasta con el mundo ficticio de los mercados, del lujo, la riqueza obscena y la recaudación fiscal que crea un gobierno rico sobre un pueblo encarecido y pobre.

Ante esta situación, y teniendo en cuenta la fiebre reformista, recordó que los obispos de México dirigieron un mensaje a todos los hombres y mujeres de buena voluntad en el marco esperanzador de la Pascua.En la homilía dominical en la Catedral Metropolitana, Antonio Ortega, vicario episcopal de la cuarta zona de la Arquidiócesis de México, exhortó a sacerdotes y laicos a trabajar por una Iglesia Católica más unida y limpia, así como oró por la reconciliación de los pueblos y naciones del mundo, por las madres y los maestros.




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