Programas incompletos

Deficiencias en Oportunidades y el Seguro Popular

MÉXICO.- Los programas sociales más importantes del gobierno federal, Oportunidades y el Seguro Popular requieren ajustes. El primero cumplió con la finalidad de disminuir la pobreza rural, pero no es capaz de atender la miseria urbana, mientras el segundo tiene una cobertura artificial de servicios de salud, ya que las cifras de la población objetivo y la que efectivamente recibe atención son similares, señala el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

De acuerdo con el periódico “La Jornada”, en la Valoración del Desempeño de los Programas de Desarrollo Social a Nivel Federal 2012-2013, divulgada el miércoles pasado, sobre Oportunidades, que incluye los rubros de educación, salud y alimentación para las familias en pobreza extrema, se señala que logró mejorar la escolaridad en las zonas rurales, pero en los años recientes se elevó la pobreza urbana, para lo cual no fue planeado originalmente.

El documento indica que se deben planear y evaluar acciones complementarias al programa para combatir de manera eficaz la reproducción intergeneracional de la pobreza en los grupos que han reportado mejoras, es el caso de las mujeres jóvenes y la población que se encuentra en el nivel de educación media superior.

El Coneval recomienda que haya acceso efectivo y calidad de los servicios de salud, que permita traducir la asistencia regular de los beneficiarios a las unidades médicas -una de las condiciones para obtener los apoyos del programa- en un mejor estado de la nutrición y salud.

Propone que la Secretaría de Desarrollo Social y la coordinación de Oportunidades, con el apoyo del Coneval, revisen las definiciones de población potencial y objetivo.

En tanto, sobre el Seguro Popular plantea que aunque la población tuvo mayor probabilidad de uso de los servicios del ramo, no se demostró impacto en las condiciones de salud.

Además precisa que a 2012 la población afiliada era de 51.8 millones de personas. Agrega que la población potencial para la atención de este seguro está correctamente identificada, pero no es posible estimar apropiadamente la cobertura que ofrece a los usuarios.

De igual forma, establece que se requiere un ajuste en las definiciones de estos conceptos para hacer una evaluación real de la gente que sí se atiende por este medio.En las observaciones que hace el Coneval a este programa, destaca como necesario que las evaluaciones y los estudios se hagan públicos. Señala que hay una brecha entre lo afirmado por las publicaciones oficiales del Seguro Popular y la percepción del público.El Coneval recomienda realizar una nueva evaluación externa de impacto que permita contrastar, con la realizada en 2005, para establecer los efectos del programa a través del tiempo; generar nuevos indicadores que midan mejor la gestión del programa y no sólo el cumplimiento de acciones administrativas: revisar la definición de población-objetivo para hacerla conceptualmente coherente.En tanto, el Coneval concluye que el programa ha tenido resultados positivos, pero no es posible documentar por medio de los indicadores actuales el efecto que tienen sus acciones sobre las condiciones de salud de sus afiliados.




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