Los comicios de 2015, “prueba” para el INE

Actuará con apego estricto a la ley, dice su presidente

El retiro de letras de la sede del  Instituto Federal Electoral para cambiarlas por Instituto Nacional Electoral

MÉXICO (EFE y Notimex).- Los once integrantes del nuevo Instituto Nacional Electoral de México (INE) rindieron ayer protesta de sus cargos y entró en funciones este nuevo órgano, previsto en la reforma político-electoral promulgada en enero.

Sustituye al Instituto Federal Electoral (IFE) y asume algunas funciones que actualmente están en manos de los órganos electorales de los estados. El INE quedó presidido por el abogado, investigador y académico Lorenzo Córdova Vianello.

“Se inaugura una nueva etapa de la vida electoral, que tiene el propósito de consolidar y potenciar los éxitos institucionales de más de dos décadas de construcción de reglas, procedimientos y autoridades que le han dado estabilidad política al país”, dijo Córdova en la instalación del órgano electoral.

El primer gran reto del INE, añadió, será instrumentar una compleja y ambiciosa reforma electoral y llevar a buen puerto los procesos electorales del próximo año, aunque los retos tienen que ser más a largo plazo.

“Se trata de construir una institución de grandes miras, aunque por supuesto el camino está lleno de preocupaciones y de acciones inmediatas de una larga serie de pequeños plazos, pero que deben ser enfrentados con expectativas de largo aliento”, apuntó Córdova.

“Prueba de ácido”

De acuerdo con “El Universal”, Lorenzo Córdova dijo que las elecciones de 2015 serán una “prueba de ácido” para el nuevo instituto, servirán también para afinar los cambios y las reglas electorales en el país.

“El INE será un árbitro que no olvide que su rol es la aplicación las reglas del juego democrático que todos conocen, han pactado y reconocido”, planteó.

Objetivos

En su discurso de toma de posesión en el cargo, Córdova delineó los objetivos que se plantea el INE: Ser una autoridad atenta y vigilante, dispuesta a actuar cuando sea necesario pero discreta y respetuosa de la política cuando su intervención no sea indispensable una institución que actúe con firmeza y autoridad, sin excesos.

“Que no sobreactúe, que no tenga protagonismos innecesarios, pero que, por otro lado, no deje de aplicar la ley con todo su peso y frente a quien sea cuando las reglas se vulneren”.

También planteó como reto, ante nuevos interlocutores, una “actitud de respeto y diálogo permanente con los poderes públicos y privados con los con los que tiene que el INE tiene que interactuar, pero sin olvidar nunca que esa relación de ninguna manera significa ni dependencia ni condescendencia”.Además fijó como el primero de los retos del INE el operar la “compleja reforma electoral”, cuyas leyes secundarias aún están pendientes en el Congreso de la Unión.Alertó por eso “el camino está lleno de preocupaciones y de acciones inmediatas, de una larga serie de pequeños plazos pero que deben ser enfrentados con expectativas de largo aliento”.Pero, aseguró, “echar a andar la reforma del 2014 es una tarea titánica pero no imposible”.En todo caso planteó que tras el proceso electoral federal del 2015 el objetivo debe ser no apostar a la renovación electoral total, al final de los comicios, como ocurrió en esta reforma del 2014, sino en todo caso realizar “ajustes y precisiones al marco electoral”.

Lorenzo Córdova afirmó que la mejor garantía de la autonomía del nuevo órgano será el apego irrestricto a la ley, por lo que tendrá presente su función en la aplicación de las reglas del juego democrático que todos conocen, han pactado y reconocido, “ni más ni menos”.

Al rendir protesta como titular del INE, Córdova Vianello resaltó que la nueva institución no parte de cero y que su tarea es actuar con firmeza, sin excesos, y nunca sobreactuará ni tendrá protagonismos innecesarios. Además, se aplicará la ley con todo su peso y frente a quien sea cuando las reglas se vulneren; ‘de ahí, por cierto, la importancia de contar con un marco normativo secundario, bien hecho y oportunamente terminado’, de cara a la próxima aprobación de las leyes secundarias de la reforma político-electoral. Una vez que quedó formalmente integrada la nueva ‘herradura de la democracia’, el consejero presidente resaltó por ello que el primer gran reto del INE es enfrentar una compleja y ambiciosa reforma electoral, y llevar a buen puerto los procesos electorales de 2015. Precisó que este reto debe hacerse en la perspectiva de construir una ciudadanía cada vez más fuerte y participativa, preocupada por los asuntos públicos e involucrada y comprometida con su discusión y encauzamiento, ‘más empoderada, pues’. De tal suerte, opinó que echar andar la reforma de 2014 ‘es una tarea titánica pero no imposible’, de ahí que el objetivo debe ser no apostar por otra renovación integral del sistema electoral al cabo de los próximos comicios, sino en todo caso procurar para entonces una serie de ajustes y precisiones del nuevo marco electoral. Lorenzo Córdova Vianello dejó claro que las elecciones son la prueba del ácido de las normas, los procedimientos y de las instituciones comiciales y, en ese sentido, la instrumentación y puesta a prueba de la reforma en 2015 ‘permitirá hacer un claro diagnóstico de las necesidades de mejora’. Además, de las áreas de oportunidad que tienen las nuevas reglas con el propósito no volver a transformarla radicalmente sino de perfeccionarla. Consideró que ello permitirá que las futuras elecciones estén impecablemente organizadas, que las campañas se desarrollen en un marco de libertad y de pleno respeto a los límites establecidos, a fin de que los gobiernos federal y local ‘se abstengan de intervenir en los procesos electorales’. En este marco, resaltó la necesidad de que el INE supere con éxito una serie de retos complejos porque ello permitirá fortalecer la democracia mexicana de cara a las próximas décadas. ‘No podemos construir esta nueva institución pensando en el corto y mediano plazo, nuestra perspectiva no puede enfocarse exclusivamente en los procesos electorales que habrán de celebrarse en 2015, sino que debe apuntar mucho más lejos’, remarcó. Ante ello, expresó que se deben fijar metas más ambiciosas, ‘que no miren sólo al árbol sino al bosque completo’. Se trata de construir una institución de grandes ligas, aunque por su puesto el camino está lleno de preocupaciones y acciones inmediatas, puntualizó.

Por su parte, el consejero Benito Nacif Hernández dijo que el reto más importante para el nuevo instituto es mostrar disposición a preservar lo que funciona y capacidad para instrumentar los cambios que se requieren.

“Pero tengo confianza en la capacidad del INE porque se erige sobre la sólidas bases que le hereda el IFE”, sostuvo en su primer discurso como integrante del nuevo órgano electoral.

Este Instituto, añadió, representa el anhelo de llevar a los estados de la República los estándares de administración electoral que hoy prevalecen en comicios federales, buscando aumentar la competitividad y la confianza ciudadana.

Durante la primera sesión del Consejo General del INE, el consejero agregó que la consecución de esa meta involucra afrentar “retos formidables que no están exentos de riesgo”.

Entre los riesgos mencionó conformar y administrar un servicio profesional electoral de carácter nacional, designar a los integrantes de consejos electorales locales, asumir las funciones de capacitación en el ámbito local y compaginar las reglas locales y federales en un proceso. Además, detalló Nacif, tendrá que asumirse la responsabilidad de la organización electoral a nivel local, la ubicación de casillas y la designación de funcionarios de mesas directivas. También, garantizar a los candidatos independientes un piso de equidad en los procesos electorales de cara a los partidos políticos. Como sexto reto mencionó una de las innovaciones más audaces de la reforma electoral, que es establecer un modelo integral de fiscalización local y federal a la vez expedito y exhaustivo.

A su vez, Alejandra Pamela San Martín Ríos y Valle destacó, al rendir protesta como consejera del INE, que los resultados de la creación del del organismo y la nueva institucionalidad que surgirá a partir de ello, dependerán de las modificaciones constitucionales y legales, pero también de la actuación profesional de la estructura heredada por el IFE.

Tanto sus ramas administrativas, como del servicio profesional, son y deberán ser un baluarte y garantía de la calidad de los procesos electorales en toda la República, apuntó.

Los resultados dependerán también del desempeño independiente de este órgano de dirección, cuyas determinaciones garanticen y pongan en el centro la autonomía de la institución de Estado que hoy conformamos, así como de la capacidad en la instrumentación reglamentaria que se derivará de la nueva legislación”.

Todo, dijo, es responsabilidad que corresponde no sólo al Congreso sino particularmente al INE y de forma destacada a los integrantes con derecho a voto.



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