Ejecutado por una nota

Molestia por las descalificaciónes a una cantina

Periodistas de Puebla exigieron anteanoche el esclarecimiento del asesinato de Gregorio Jiménez

MÉXICO.- Más allá de un conflicto personal o vecinal, Gregorio Jiménez, quien escribía sobre sucesos policiales en diarios locales de Veracruz, recibió una amenaza directa de su vecina debido a la publicación de una nota.

En la edición del 24 de septiembre, informa CNN México, “NotiSur” publicó una historia firmada con el seudónimo de “El Pantera”, donde informaba que Gilberto Torres Reyes, de 33 años, había sido apuñalado al salir del bar “El Palmar”, ubicado en Villa Allende, Veracruz.

“El Palmar”, no “El Mamey” como se dijo en un principio, es propiedad de Teresa Hernández Cruz, señalada por las autoridades estatales como autora intelectual del crimen al pagar $20,000 por la muerte del periodista.

Las autoridades veracruzanas señalaron el martes que “fueron desahogadas diversas líneas de investigación, incluida la de su ejercicio periodístico, consolidándose a lo largo de la indagatoria la de una diferencia personal con Teresa Hernández”.

Sin embargo, Carmela Hernández, viuda del reportero, dijo en entrevista que el asesinato fue por una nota que publicó Jiménez y que molestó a la dueña del bar.

Carmela Hernández narró que en octubre, Teresa Hernández amenazó al reportero: “Tú, tú, tú me la debes, ¿te acuerdas de la nota que me sacaste?”, le dijo afuera de su casa en Villa Allende, en Coatzacoalcos.

“Ella dijo que lo iba a mandar matar por la nota, de hecho lo cumplió, ¿que es lo que (las autoridades) más quieren ver, que más? Si la nota salió, lo amenazan de muerte y mi esposo fue asesinado de la peor manera”, añadió.

El problema entre Jiménez y Teresa Hernández “tiene que ver con una relación de carácter familiar”, señaló la vocera del gobierno de Veracruz, Gina Domínguez en entrevista.

Una de las hijas de Gregorio, Cindy, tuvo una relación con el hermano de Teresa de Jesús, explicó Carmela Hernández. “Quien tuvo una relación fue la hija de Gregorio, no nosotros (.) Mi esposo con esa señora ni hablaba”, agregó.

Cuando terminó la relación, Teresa Hernández, acompañada de otra señora llamada Daisy, interceptó a Cindy antes de entrar a casa de Gregorio e intentó golpearla, dijo la viuda.

Al oír el enfrentamiento, Gregorio y Carmela salieron y se encontraron con Teresa Hernández que en ese momento amenazó al reportero por la nota que publicó, no por sus diferencias con la hija de Gregorio.

Luego de la respuesta ofrecida por las autoridades sobre el asesinato, organizaciones como Amnistía Internacional y Artículo 19 demandaron que se tome en consideración el trabajo del reportero en las investigaciones del caso.

Cuando se publicó la nota de “El Palmar” en “NotiSur”, los voceadores de Villa Allende gritaban que el bar “era una cantinucha de mala muerte y eso a ella le molestó muchísimo, ese fue el enojo de la señora”, señaló la viuda de Jiménez.

“Mi marido no tenía enemigos (.) el único problema que había habido era con ella (Teresa de Jesús), nada más”, añadió.

El reportero fue sepultado el miércoles en su comunidad, aunque su familia está fuera y bajo protección del gobierno local para mantener su seguridad.”La verdad es que ahorita no he pensado en regresar por el temor, esa señora a qué grado llegó, no puedo tener la seguridad de que más adelante no vaya a pasar algo”, dijo la viuda.Hombres armados secuestraron a Gregorio Jiménez la mañana del 5 de febrero a las puertas de su casa. El martes, una semana después de su secuestro, el procurador estatal Felipe Amadeo Flores Espinosa informó sobre el hallazgo del cuerpo en una fosa del municipio de Las Choapas, también al sur del estado.Teresa de Jesús Hernández y cinco hombres, presuntos autores materiales del asesinato, se encuentran detenidos, informó la procuraduría estatal este miércoles. La dueña del bar presuntamente pagó 20,000 pesos para que asesinaran al periodista, según la versión de las autoridades.Las autoridades informaron el miércoles que han realizado 142 diligencias sobre el caso y que la investigación sigue abierta porque hay tres personas más que participaron en el delito y que están prófugas, informó la vocera del gobierno de Veracruz.Según la procuraduría estatal, Jiménez fue llevado a una “casa de seguridad” donde lo mantuvieron hasta que lo asesinaron. “En el interior fue localizado un vehículo desmantelado, que coincide con la descripción que dio la familia sobre la unidad en que fue plagiado (secuestrado) Gregorio Jiménez”, señaló la procuraduría en un comunicado publicado este martes. La información sobre el ataque cerca del bar La Palma no fue el único caso sobre el que reportó Gregorio y que luego resultó vinculado a su muerte. En la misma fosa donde se encontró su cuerpo estaban otros dos. La procuraduría estatal identificó al primero como Ernesto Ruiz Guillén, que medios locales señalan como un líder sindical de Villa Allende. El otro cuerpo no ha sido identificado.Según información publicada en NotiSur, en una nota que no está firmada, Ruiz Guillén fue interceptado por hombres armados el 19 de enero mientras se encontraba en una asamblea sindical. Le dispararon dos veces y se lo llevaron.




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