País riesgoso para curas

Ejecutados en su mayor número en el sexenio pasado

La parroquia de San Cristóbal, en Ixhuatán, Madero, en Veracruz, donde en noviembre del año pasado mataron a dos sacerdotes

MÉXICO.- Con 29 crímenes contra sacerdotes y agentes pastorales en poco más de dos décadas, y un incremento de 39% en los intentos de extorsión contra religiosos en los últimos tres años, México se colocó como el país más peligroso para ejercer el ministerio sacerdotal en América Latina.

Los homicidios de sacerdotes se concentran en 14 estados de la República y afectan al 78% de las arquidiócesis (14 de 18) y al 40% de las diócesis (27 de 68) en las 18 provincias eclesiales del país, de acuerdo con un estudio elaborado por el Centro Católico Multimedial (CCM) que reproduce “Excélsior”.

El análisis abarca el comportamiento del fenómeno delincuencial sobre miembros de la Iglesia católica durante los últimos 23 años.

Las muertes por estados, según la nota, son: Distrito Federal, 7; Baja California, 3; Veracruz, 3; Guerrero, 1; Jalisco, 2; Chihuahua, 2; Oaxaca, 2; Sinaloa, 1; Coahuila, 1; Tamaulipas, 1; Estado de México, 1; Michoacán, 1; Aguascalientes, 1; Puebla, 1; Colima, 1, y Querétaro, 1.

A las 29 muertes, en cuyo desglose figuran un cardenal, 25 sacerdotes, un diácono y dos religiosos, se suman los crímenes contra cuatro laicos y una periodista católica, así como la desaparición en este año de dos sacerdotes.

“El gobierno de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) pasará a la historia de México como desastroso para la protección y los derechos humanos de sacerdotes, religiosos y laicos católicos. Se cometieron 22 homicidios: quince contra sacerdotes, tres religiosos, cuatro laicos y una periodista católica”, destaca el documento elaborado por el CCM, que provee información al Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México.

El estudio, que consigna nombres de las víctimas y las diócesis a las que pertenecían, subraya además un dramático aumento de intentos de extorsiones y amenazas contra integrantes de la Iglesia católica.

“La cantidad de llamadas telefónicas, correos electrónicos y avisos verbales intimidatorios contra agentes de Pastoral, obispos y sacerdotes pasó de 1,053 en 2010 a 1,465 en 2013″.

Sin precisar si alguno de los ministros de la Iglesia ha accedido al pago de las extorsiones, el análisis establece que los delincuentes solicitan hasta 60 mil pesos para no tomar represalias contra los agentes pastorales.

El fenómeno se ha vuelto una constante en parroquias, e institutos religiosos y hasta en el Seminario Conciliar de México, así como en casas de emigrantes.

También se hace énfasis en que el fenómeno de la extorsión contra el sector religioso es más marcado en entidades con mayor incidencia delictiva, entre las que cita a Michoacán, Durango, Tamaulipas, Baja California, Guerrero y Tabasco.Detalla incluso que en enclaves como Apatzingán, Morelia, Acapulco, Tierra Caliente de Guerrero, Monterrey, Nuevo Laredo, Guadalajara, Culiacán y la Comarca Lagunera, los grupos delincuenciales les exigen cuotas “en especie”; es decir, automóviles y propiedades, para utilizarlos en sus actividades ilícitas como transporte y casas de seguridad.En lo que se refiere a las amenazas de muerte e intimidatorias contra religiosos, el estudio asienta que en 2013 se incrementaron 119 por ciento respecto a 2010, al pasar de 162 a 355 casos, con lo cual, señala, “se busca minimizar la fe de los fieles y limitar las actividades de Pastoral católica”.Por lo anterior, denuncia que los agentes de Pastoral en México se han tornado más vulnerables, en parte porque ninguna autoridad los protege contra los atentados, especialmente en zonas de alto riesgo, donde prolifera la inseguridad por la presencia del crimen organizado. Además, finaliza, “poco se ha hecho por esclarecer los magnicidios de presbíteros, religiosos y laicos caídos en cumplimiento de su ministerio sacerdotal”.

Curas | Extorsión

Sacerdotes no sólo reciben amenazas sino llamadas de intentos de extorsión.

Fenómeno marcado

El estudio de Centro Católico Multimedial hace énfasis en que la extorsión contra el sector religioso es más marcado en entidades con mayor incidencia delictiva como Michoacán, Durango, Tamaulipas, Baja California, Guerrero y Tabasco.

Cuotas en especie

En otros lugares los grupos delincuenciales exigen cuotas “en especie”, como autos o propiedades.




Volver arriba