México le dio presidencia al PRI pero no poder: The Economist

La senadora electa por el Distrito Federal, María Alejandra Barrales, tras recibir la constancia de mayoría en la Junta Local Ejecutiva del IFE. A la derecha, personal del organismo electoral durante el conteo de las elecciones presidenciales

MÉXICO, D.F. (AP).- El semanario británico “The  Economist” dedicó un artículo a los resultados de la elección  mexicana del 1 de Julio en el cual sostiene que México votó por el  regreso del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la oficina  presidencial pero “no necesariamente al poder”.

 

En su artículo titulado “El regreso calificado del PRI”, destaca que  los votantes dan rienda suelta al PRI, pues a pesar de obtener el  triunfo en la elección presidencial, no consiguieron el resultado  esperado en el Congreso.

 

Analiza además la agenda que tiene frente a sí el virtual ganador,  Enrique Peña Nieto; y el rol de la izquierda, encabezada por Andrés  Manuel López Obrador.

 

-El regreso del PRI El artículo comienza señalando que Enrique Peña Nieto era por mucho,  el candidato preferido en estas elecciones, sin embargo su victoria  no fue como el partido lo esperaba. El priísta no obtuvo la cantidad  de votos estimada por sus allegados y además el partido no pudo  obtener la mayoría dentro del Congreso.

 

Menciona también que, debido  a que perdieron varias curules en la Cámara baja es notorio que los  votantes aún no están listos para dar rienda suelta al PRI. -La izquierda Comenta que para el Partido de la Revolución Democrática la noche de  las elecciones fue una buena debido a que la diferencia de votos  entre Peña Nieto y López Obrador fue menor a la que se estimaba, (  6.6%).

 

Destaca que la coalición de las izquierdas es el bloque  opositor más grande dentro de la Cámara baja y que aunque perdieron  el control de uno de los estados, tomaron el control de otros dos  como Tabasco. -Compra de votos Al referirse al desarrollo del procesos electoral, el semanario  retoma la información que habla de una presunta compra de votos por  medio de tarjetas prepagadas que el PRI habría entregado a los  votantes.

 

Señala que López Obrador asegura que hubo fraude en las  elecciones pero que no ha presentado pruebas suficientes para  demostrarlo. Informa que las autoridades aceptaron hacer un recuento  de votos pero que en la mayoría de las urnas recontadas se  obtuvieron los mismo resultados, dando a Peña mayor número de  votos.

 

-La agenda de Peña Menciona una lista de “cosas por hacer” que tiene Peña entre las que  están una nueva ley que facilite la contratación y despido de  personal, una reforma fiscal que amplíe el Impuesto al Valor  Agregado (IVA) así como la privatización de Petróleos Mexicanos  (Pemex).

 

En estas reformas, el semanario plantea que el tricolor tiene como  posible aliado al Partido Acción Nacional (PAN), que impulsó por  ejemplo la reforma a la Ley Laboral el año pasado. Menciona que el  presidente Calderón, quien felicitó a Peña al término de las  votaciones, necesitará de la protección de su sucesor después del  cambio de poder, debido a que podría verse amenazado por sus  acciones en la guerra contra el narcotráfico.

 

Sin embargo, cuestiona la durabilidad del eventual acuerdo  partidista pues plantea que tras la derrota de Acción Nacional, es  poco probable que el partido sobreviva por largo tiempo. -López Obrador Con respecto al candidato de las izquierdas, señala que le fue bien  la carrera presidencial, pero después de dos intentos fallidos se  tendrá la presión a su lado, pues muchos de quienes integraran su  bancada en el congreso pertenecen al ala moderada.

 

Finalmente el artículo cuestiona que el presidente electo aparezca  como modernizador pero con los viejos “dinosaurios del partido” a su  alrededor. 


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