Macabro hallazgo en Michoacán

Encuentran 20 cuerpos en una fosa clandestina

MICHOACÁN.- Autoridades federales informaron que ayer se encontró una fosa clandestina en la que se presume que hay alrededor de 20 cuerpos en estado avanzado de descomposición.

De acuerdo con las fuentes, la fosa se localiza en un paraje del rancho Tres Coronas, en el municipio Tingüindín, que se ubica entre los límites de los municipios de Gabriel Zamora y Los Reyes.

“El Universal” informó que el hallazgo se efectuó luego de que se recibiera una denuncia anónima a personal de las fuerzas destacamentadas en Michoacán. El lugar fue resguardado mientras arriban peritos y personal del Ministerio Público para realizar las investigaciones. Sobre el hallazgo, líderes de autodefensas en el estado explicaron que los cuerpos se encuentran en estado avanzado de descomposición, por lo que se desconoce si se trata de integrantes de estos grupos o si los cadáveres pertenecen a personas que fueron privadas de la vida en los últimos meses.

Además, se informó que se arrestó a Jesús Sánchez Huerta, identificado como “Chucho el descuartizador”, presunto integrante de “Los Caballeros Templarios”, acusado de desmembrar, ocultar y desaparecer los cuerpos de las víctimas del grupo criminal. La Policía Federal informó que la detención se realizó en la colonia La Palmira del municipio de Apatzingán, en la región de Tierra Caliente del estado de Michoacán, principal bastión de los narcotraficantes.

Al detenido se responsabilizó de degollar a seis personas, cuyos cadáveres fueron abandonados en 2011 sentados sobre sillas de plástico en el monumento al general Lázaro Cárdenas del Río, en Apatzingán. Por otra parte, un grupo de policías federales incautó tres camionetas blindadas y un arsenal que incluye un rifle tipo Barret, calibre cincuenta, especial para perforar blindajes. Los vehículos fueron abandonados en una zona de huertas de mango entre los municipios de Gabriel Zamora y La Huacana, en la región de Tierra Caliente, por presuntos pistoleros del grupo de Mario Romero Rodríguez, alias “El Tucán”, uno de los cabecillas de los templarios en la zona.

Según la policía, los pistoleros huyeron, pero abandonaron los vehículos con una granada de fragmentación y 19 armas de fuego, entre las que se encuentran rifles de asalto AK-47, AR-15, un fusil Barret y subametralladoras con lanzagranadas.




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