La ejecución es “una aberración”

En espera de un milagro marchan en Cuernavaca

WASHINGTON (EFE).- Human Right Watch (HRW) calificó ayer de “aberración” y “acto de barbarie” la ejecución prevista para hoy de Édgar Tamayo Arias y consideró que Estados Unidos debe desarrollar un mecanismo para exigir a todos sus estados cumplir sus “obligaciones jurídicas” respecto al acceso consular.

En una conferencia de prensa, el director para las Américas de la HRW, José Miguel Vivanco, cuestionó por qué Texas ignora la petición de suspender la ejecución de Tamayo.

“Porque puede, se puede dar ese lujo. Mientras no exista un mecanismo por el cual el gobierno federal pueda exigirles a los estados el cumplimiento de obligaciones jurídicas internacionales, que obligan a los EE.UU. como nación, lamentablemente esto se va a seguir produciendo”, agregó.

Vivanco reconoció que cada vez que hay un caso como el de Tamayo, en el que se demuestra que hubo violación de sus derechos consulares, “el gobierno federal estadounidense trata por todos los medios, con buenas maneras, de explicarle al gobernador de Texas que también Texas forma parte de EE.UU. y que hay obligaciones jurídicas internacionales”.

No obstante, Texas mantiene un historial “abominable” en cuanto al cumplimiento de esas órdenes, y obvia el hecho de que, al ignorarlas, da pie a que otros países del mundo “violen esos tratados con la misma impunidad”, señaló.

Según Vivanco, Estados Unidos pierde autoridad a la hora de exigir que un ciudadano estadounidense “sea amparado por el consulado, por ejemplo, en México, o en Brasil, cuando acá hay tantos casos de personas procesadas e incluso condenadas a pena de muerte que no han tenido ese acceso a su consulado”.El gobierno de Barack Obama ha instado sin éxito a las autoridades de Texas a revisar el caso de Tamayo, y la pasada semana una alta funcionaria del Departamento de Estado, que pidió el anonimato, admitió que el caso está en último término en manos de ese estado y no en las del gobierno federal.El gobernador de Texas, Rick Perry, ha insistido en que Tamayo “está sujeto a las leyes estatales” y ya ha sido sometido a un “juicio justo”, por lo que nada parece impedir su ejecución este miércoles.Esperan un milagro

En México, en Cuernavaca, Morelos, habitantes de Miacatlán, pueblo natal de Tamayo, arribaron para realizar una marcha de apoyo al sentenciado.

Los manifestantes comenzaron una marcha cerca de la 1 de la tarde en la Iglesia del Calvario rumbo al zócalo de Cuernavaca, en busca de un milagro que eche abajo la pena de muerte, a la que está sentenciado el morelense.

En entrevista, Lidia Cruz Arias, prima-hermana de Tamayo Arias, afirmó que “buscamos abrir el corazón de las autoridades y evitar la pena de muerte a Édgar”.

“El era un niño tranquilo antes de que se fuera a ese país, estudiaba la preparatoria, era un chico trabajador, no se drogaba ni nada. Es un pecado ser mexicano en Estados Unidos”, dijo.

“Es un ser humano. Le pedimos al señor gobernador (Rick) Perry que escuche nuestras súplicas; le rogamos que le perdone la vida”, expuso.Cuauhtémoc Sotelo Franco, presidente del comisariado ejidal de Miacatlán señaló que esta manifestación es para las autoridades de Texas vean el apoyo y el rechazo a esta barbarie que se quiere hacer en contra de Édgar Tamayo. “Pedimos que se detenga la ejecución”.”Que se vuelva a revisar el caso, porque hay muchas anomalías. Esperamos un milagro y que Édgar vea el apoyo de su gente”, demandó.Refirió que él tuvo la oportunidad de visitar la cárcel donde está actualmente recluido Édgar para visitarlo, hace 14 años.”El (Édgar) estuvo en el lugar y en la hora no indicada, cómo es posible que se culpe de asesinar a un policía, allá la policía está muy bien capacitada y él estaba esposado cuando pasó todo”, afirmó.Los inconformes arribaron a las puertas de la denominada Casa Morelos para lanzar más consignas en contra de la ejecución de Édgar.




Volver arriba