Involucran a Graco Ramírez en caso Walmart

MÉXICO (SUN).- El Congreso de Estados  Unidos tendría en su poder documentos que revelan que el director  general de Walmart, Michael T. Duke, y otros altos funcionarios de  la empresa, fueron informados por lo menos desde octubre de 2005  sobre los sobornos que su unidad en México dio a funcionarios  locales y federales para abrir tiendas, entre ellos el actual  gobernador de Morelos, Graco Ramírez Garrido Abreu, y el director  del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El gobernador Graco Ramírez

Las nuevas pruebas recopiladas por un equipo de investigación a  cargo de los congresistas Elijah E. Cummings y Henry A. Waxman,  contradicen las declaraciones que el vocero de la empresa hiciera al  diario “The New York Times” en el sentido de que los principales  ejecutivos de la compañía en Estados Unidos desconocían las  acusaciones de corrupción, mismas que destapó el rotativo  neoyorquino en un amplio reportaje publicado en diciembre pasado. Entre las pruebas se incluyó un correo electrónico entre el abogado  Juan Francisco Torres Landa y la asesora general de Walmart  International, Maritza Munich, de fecha 13 de octubre de 2005, en el  que se asegura que se otorgaron “contribuciones para facilitar  trámites en el Distrito Federal”.

Señala que se hizo una  contribución total de dos millones de pesos entregados en ocho  partes, entre 2003 y 2004, y que el contacto principal para negociar  esas contribuciones por parte del gobierno capitalino fue Graco  Ramírez, a quien identifican como congresista del Partido de la  Revolución Democrática (PRD),  aunque en ese año no lo era.

“Los pagos fueron hechos para facilitar los pasos con el Ministerio  de Desarrollo Urbano que se encarga de otogar las autorizaciones de  impacto urbano para nuevas edificaciones”, dice textualmente el  correo electrónico. El gobernador de Morelos rechazó ayer jueves cualquier nexo con  Walmart y los sobornos.

Añadió que presentará una denuncia ante la  Procuraduría General de la República (PGR) contra quien resulte  responsable. Las pesquisas sobre el caso salpicaron además al director del  Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Sergio Raúl  Arroyo, a quien señalan directamente de haber recibido un pago de  400 mil pesos por haber facilitado que la cadena Walmart obtuviera  permisos de construcción en la zona.

Los mismos documentos revelan que la transnacional estadounidense  logró comprar a representantes del Partido Revolucionario  Institucional (PRI) y el PRD, que juntos conformaban la mayoría  necesaria para poner en ventaja a Walmart en las negociaciones.

Uno de los correos electrónicos en poder de los congresistas da  cuenta de que la entonces consejera general de Walmart  Internacional, Martiza Munich, informó al director general Michael  Duke, el 1 de noviembre de 2005, sobre varios de los desembolsos que  se hicieron para los funcionarios mexicanos.

“Los pagos en el sitio de Teotihuacán fueron hechos sólo a la  mayoría del Consejo Municipal debido a la dificultad de acercarse a  todos los partidos políticos.

Eventualmente el acuerdo se alcanzó  con los representantes del PRI y el PRD (suficientes para asegurar  la mayoría) por un pago total neto de 1.2 millones de pesos”, se lee  en la comunicación.

Y agrega: “De igual forma, el Instituto Nacional de Antropología e  Historia (INAH) solicitó una donación oficial de 500 mil pesos y  también un regalo personal irregular de 400 mil pesos para el  director del INAH”.

Dos semanas antes, en otro e-mail fechado el 15 de octubre de 2005,  el consejero general de Walmart, Thomas Mars, envió al director  general y a una decena más de altos ejecutivos de la empresa,  refiriéndose al mismo asunto de los sobornos a funcionarios.

“Para asegurar la aprobación del Consejo Municipal y reportándole en  ese momento a José Luis Rodríguez (ex director jurídico en México),  un millón 250 mil pesos mexicanos fueron entregados a siete de los  11 miembros del Consejo Municipal”.

Y continúa: “El Instituto Nacional de Antropología e Historia pidió  una donación oficial de 400 mil pesos, pero el presidente del INAH  recibió un pago irregular de 150 mil pesos mexicanos para dar su  consentimiento para la construcción en el sitio dada su cercanía con  la zona arqueológica”.

Los congresistas dicen tener en una auditoría  interna, cerrada en 2006, que realizó Walmart sobre los presuntos  casos de sobornos en México y en los que, aseguran, se confirman las  acusaciones.

En un nuevo comunicado, Walmart Stores consideró que la carta de los  congresistas Elijah E. Cummings y Henry A. Waxman deja una impresión  incorrecta, puesto que la cronología de los hechos que emplearon en  la misiva es imprecisa.

Abunda que la declaración de la compañía a  la cual hace referencia la comunicación enviada al director general  de Walmart, y que apareció en el reportaje de The New York Times, se  concentró en eventos de 2004, pero los correos electrónicos anexados  en la carta de los congresistas se enviaron casi un año después. 


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