Imponen más de 80 años de prisión a secuestradores
MÉXICO (Notimex).— Un hombre y una mujer acusados de robar vehículos y secuestrar a taxistas que circulaban por calles de la delegación Milpa Alta fueron sentenciados a 85 años de prisión cada uno, informó la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal.
Informes de la Subprocuraduría de Procesos indican que durante el juicio penal se aportaron pruebas que acreditaron los delitos de secuestro agravado, secuestro exprés agravado y robo agravado en contra de cuatro víctimas.
Ante esto, el Juez 41 Penal con sede en el Reclusorio Preventivo Norte sentenció a Cristian Amauri Hernández Carrillo y Mary Cruz Ramírez Cervantes a 85 años de prisión para cada uno, así como al pago de 399 mil 960 pesos de multa y 91 mil pesos como reparación del daño.
La PGJDF dio a conocer que en el expediente 220/2012 el Ministerio Público capitalino acreditó que la forma de operar de la pareja consistía en solicitar el servicio del taxi para llevarlos a alguna calle de la delegación Milpa Alta.
Durante el trayecto, un sujeto sacaba de entre sus ropas una pistola y con amenazas obligaba al operador a entregar sus pertenencias a la mujer, para después llamar a sus familiares y solicitarles dinero para liberarlo.
El 30 de agosto de 2012 la pareja interceptó a un trabajador del volante en inmediaciones del Panteón de San Pedro Atocpan, a quien le pidieron los trasladara al poblado de San Lorenzo Tlacoyucan.
Durante el camino el sujeto sacó un arma de fuego y amagó a su víctima, mientras que la mujer se apoderó de sus pertenencias. Posteriormente el afectado fue obligado a pasarse a la parte de atrás del vehículo.
La víctima aprovechó un descuido de sus secuestradores para abrir la puerta del automotor y escapar para pedir ayuda a elementos policiacos que pasaban por el sitio. Ambos fueron asegurados.
Cabe mencionar que por la forma de operar de estos sujetos elementos de la Policía de Investigación detectaron otras dos indagatorias contra taxistas y una relacionada con el secuestro a un médico, al que privaron de la libertad en su consultorio haciéndose pasar como pacientes.