Peña Nieto, anfitrión en 2014 de cumbres regionales

La cumbre de México y el Caricom será en Mérida, en el mes de abril

Imagen de archivo del presidente de México, Enrique Peña Nieto.- (EFE/Alex Cruz )

Imagen de archivo del presidente de México, Enrique Peña Nieto.- (EFE/Alex Cruz )

MÉXICO, D.F.  (EFE).- Si en 2013 el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, estuvo enfocado en sacar adelante reformas clave para el país, este año entrará de lleno al impulso de las relaciones exteriores con una intensa agenda de cumbre regionales que arranca este semana.

La cumbre de América del Norte que se celebrará el próximo miércoles en la ciudad de Toluca será la primera de Peña Nieto como anfitrión de una cita de varios gobernantes desde que asumiera el poder en diciembre de 2012.

El mandatario mexicano escogió como sede del encuentro con el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, y el mandatario de Estados Unidos, Barack Obama, la capital del central Estado de México, del que es oriundo y que gobernó de 2005 a 2011.

El objetivo del cónclave trilateral, el primero desde la llegada de Peña Nieto al poder, es cerrar acuerdos que permitan relanzar la región 20 años después de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio en América del Norte (TLCAN).

Dicha cumbre marcará el inicio de un año en el que México será sede de varios encuentros regionales de jefes de Estado y de Gobierno.

A la cita de Toluca seguirán las cumbres de la Asociación de Estados del Caribe, que este año cumple su vigésimo aniversario, y entre México y la Comunidad del Caribe (Caricom), a celebrarse en abril próximo en Mérida, capital del suroriental estado de Yucatán.

En junio tocará el turno a los gobernantes de la Alianza del Pacífico, integrada por Colombia, Chile, México y Perú, quienes se reunirán en el balneario de Punta Mita, en el occidental estado de Nayarit.

México también será sede del cónclave del mecanismo de diálogo y concertación de Tuxtla, integrado por los países centroamericanos, Colombia y República Dominicana y cuyos orígenes se remontan a 1991.

Por último, el año cerrará con la Cumbre Iberoamericana, que se llevará a cabo a principios de diciembre en el puerto de Veracruz, en el Golfo de México, con la participación de los dirigentes de América Latina, España y Portugal.

A partir de dicha cita, la número 23 desde la celebrada en 1991 en la ciudad mexicana de Guadalajara, las cumbres iberoamericanas tendrán una periodicidad bienal, a fin de intercalarlas en los años impares con las euro-latinoamericanas.

Desde que asumió el poder, Peña Nieto ha participado en varias cumbres, entre ellas la del G20 celebrada en Rusia en septiembre pasado, la de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) a finales de enero en Cuba y la de la Alianza del Pacífico en Cartagena apenas la semana pasada.

Sin embargo, en sus intervenciones en el exterior el político del Partido Revolucionario Institucional (PRI) se ha limitado a explicar las reformas estructurales que impulsó en su primer año de mandato, la mayoría con el apoyo de los dos principales partidos de la oposición.

Al día siguiente de asumir la Presidencia, Peña Nieto suscribió con el conservador Partido Acción Nacional (PAN) y el izquierdista de la Revolución Democrática (PRI) el Pacto por México, en el que se comprometían a impulsar una serie de cambios en el marco jurídico del país.

Dicho acuerdo permitió a las tres principales fuerzas políticas del país sacar adelante una batería de reformas clave en sectores como el educativo, el financiero, el fiscal y el de telecomunicaciones.

Los resultados de las reformas promulgadas tardarán en llegar, entre otras cosas porque aún están pendiente de aprobación de las leyes reglamentarias, y Peña Nieto tendrá que mostrar como anfitrión su habilidad para sellar acuerdos con sus múltiples socios más allá de la retórica.

El presidente ha prometido relanzar la imagen de México en el exterior, muy golpeada por la ola de violencia vinculada al crimen organizado que ha dejado miles de muertos en el país, y recuperar su liderazgo en la región.

Sin embargo, en opinión de los expertos, en la práctica su política exterior está supeditada a su estrategia comercial, que busca mayor presencia en Norteamérica, diversificar exportaciones a Asia-Pacífico y actualizar el acuerdo con la Unión Europea (UE).

México tiene suscritos tratados de libre comercio que le dan acceso preferencial a 45 naciones y a más de 1.100 millones de consumidores potenciales, y actualmente negocia con otros 11 países el Acuerdo de Asociación Transpacífico, un TLC con Panamá y se dispone a trabajar con Turquía para la firma de pacto comercial.

Etiquetas:,