Legalización perjudicial

Ayudará poco la despenalización de la mariguana

Una persona prepara un cigarro de mariguana  en Uruguay, donde a principios de mes hubo una Marcha de Mundial de la yerba

MÉXICO (El Universal).- Siete de cada diez personas que participaron en una encuesta opinaron que la mariguana no debería legalizarse y dos de cada diez están de acuerdo con esa opción.

De acuerdo con una encuesta de percepción ciudadana, un porcentaje similar a los anteriores consideró que la legalización del narcótico aumentaría el consumo de esa sustancia psicotrópica.

Del total de la población consultada, el 30% opinó que la legalización ayudaría “mucho” o “algo” a solucionar el problema del narcotráfico en tanto que el 62% consideró que ayudará “poco” o “nada”.

Estos son algunos resultados de la encuesta telefónica sobre la legalización de la mariguana -no se precisa la cantidad de personas que abarcó- aplicada por el equipo de investigación del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (Cesop) de la Cámara de Diputados, cuyo Comité preside el diputado Sebastián de la Rosa Peláez.

El tema de esa legalización se ha colocado en la agenda de debates de la Cámara de Diputados, centrándose una parte de la discusión en el análisis de las ventajas y desventajas que traería a los ciudadanos, entre otras cosas, porque un porcentaje considerable de la sociedad opinó que al ser legal la adquisición de esta droga aumentaría su consumo.

Los resultados reflejaron que el 85% de los encuestados sabe que hay una discusión legislativa sobre este tema, de los cuales un 72% está de acuerdo en que no se legalice en tanto que un 2% afirmó que está a favor de esta propuesta.

En ese contexto, el 70% de los entrevistados destacó que de ser aprobada esta proposición se tendría un aumento de consumo de esta droga, un 19% mencionó que seguiría igual la situación y sólo un 7% expresó que disminuiría.

Se quiso saber la aceptación que la sociedad tiene en relación con las personas que consumen mariguana: los datos revelaron que un 51 por ciento desconfiaría de una persona que fuma la hierba, mientras que un 72 por ciento no creerían en alguien que utilice otro tipo de droga lo que demuestra que serían un poco más tolerante con alguien que fuma mariguana. Por ello es que consideran que no se debe encarcelar a las personas que consumen esta droga.



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