Juárez, un hombre de carne y hueso que afrontó problemas

MÉXICO (Notimex).- Lejos de ser un hombre completamente idealizado, Benito Juárez es más bien un hombre de carne y hueso, que tuvo necesidades y que afrontó y solucionó problemas, señaló la historiadora Rosa Félix Matamoros.

A 208 años del nacimiento del Benemérito de las Américas, buena parte de su legado se ha ido deformando, advirtió la especialista y maestra de historia en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, de la UNAM.

La separación Iglesia-Estado es un ejemplo, pues lejos de mantener ese precepto tal cual como Juárez lo planteó, la división se ha vuelto más frágil, opinó en entrevista con Notimex.

‘Cuando planteó la separación era con un fin de beneficio nacional, más que por ser un hereje o ateo’, consideraba que la iglesia tiene un lugar más espiritual y el Estado encargarse de las cosas terrenas; aunque hoy el clero se acerca a cuestiones que no le competen.

En opinión de Félix Matamoros, la separación iglesia-Estado se consiguió precisamente para fomentar la inversión extranjera, a fin de garantizar beneficios a extranjeros que no profesaban la religión católica.

Aun cuando mucha de la obra de Juárez sigue vigente, ahora su legado es se usa de manera ‘clientelar’, para ganara adeptos, pero no necesariamente la gente es escuchada ni se solucionan sus necesidades.

La sociedad y los actuales gobernantes, recomendó, deben releer entender y aplicar el pensamiento liberal de Juárez desde el inicio hasta el final, y ajustar su legado a la realidad mexicana actual.

En este esfuerzo por mantener el legado del Benemérito de las Américas, los libros de texto de educación básica tienen una función importante, para que en forma clara, sencilla y concreta se expliquen los conceptos de igualdad, libertad, legalidad y democracia.

‘Debemos recordar que el 21 de marzo es un día importante por el nacimiento de uno de los ideólogos más trascendentales del siglo XlX, personaje clave en la fundación del Estado nacional moderno’, puntualizó.

La especialista de la Universidad Iberoamericana, Helena Varela Guinot, también recordó al Benemérito de las Américas y consideró que aun cuando no hay impedimentos legales para que una persona indígena ocupe algún puesto de poder, las posibilidades son prácticamente nulas.

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, la directora del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de esa casa de estudios opinó a su vez que el país ‘está lejos de tener otro presidente de la República indígena, como Benito Juárez’.

En las leyes no existen impedimentos para que un indígena pueda llegar a Primera Magistratura de la nación, a una Secretaría de Estado u otro espacio de poder, pero las posibilidades de que un miembro de esa población pueda ocupar el cargo son prácticamente nulas, insistió.

Atribuyó esa situación, en parte, a la visión proteccionista que ha mantenido al indígena como figura subordinada e incomprendida, y en ese sentido hizo ver que ‘si no hay acceso a la educación y a otros bienes básicos, no la hay para los espacios de poder’.

Valero Guinot señaló que el problema surge desde que se considera al indígena como una persona que debe ser integrada, incorporada, siempre con una perspectiva proteccionista, ‘no es problema de preparación, sino de la construcción de un tejido social que tiene mucho tiempo roto’.

 




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