Constructoras se deslindan de daños en el Metro

MÉXICO (EFE).- El consorcio que construyó la línea 12 del Metro de la capital mexicana, cuya operación fue suspendida este miércoles por graves fallos de seguridad, aseguró hoy que las vías cumplieron la norma exigida, pero que los trenes adquiridos no son los adecuados para esa obra.

El consorcio constructor de la línea 12 del Metro, integrado por la francesa Alstom y las mexicanas ICA y Carso, señaló hoy en un comunicado que “existe una incompatibilidad” entre la vía originalmente diseñada y aprobada y los trenes posteriormente adquiridos.

“Lo anterior ha provocado un desgaste prematuro en todo el sistema de vías, dado que el diseño de las ruedas no es compatible con el tipo de riel especificado por el PMDF” (Proyecto Metro del Distrito Federal), añadió el comunicado.

El director del Metro capitalino, Joel Ortega, anunció ayer la suspensión del servicio de 12 estaciones de la línea 12 del Metro de Ciudad de México, inaugurada en octubre de 2012, debido a que presenta fallas estructurales de desniveles, alta vibración y desgaste.

Ortega informó también que pidió a la Consejería Jurídica investigar si hay responsabilidad judicial de algún funcionario o de las empresas constructoras responsables de esta obra.

La línea 12 del Metro, que requirió una inversión de 1,700 millones de dólares, tiene una longitud de 25,1 kilómetros y 20 estaciones, ocho de ellas subterráneas, y atraviesa siete delegaciones municipales de Ciudad de México.

Transporta diariamente unos 400.000 pasajeros, según cálculos oficiales.

Según un dictamen de una firma alemana, en un tramo de 14 kilómetros, entre las estaciones Tláhuac y Atlalilco, hay un desgaste ondulatorio en los rieles, lo que ha causado daños a las ruedas, que ha provocado que seis de los 30 convoyes estén fuera de servicio.

Además, los desniveles ocasionan una fuerte vibración y provocan la caída del cable de alimentación eléctrica, así como fisuras en los durmientes y fracturas de los sujetadores de las vías.

El grupo constructor respondió que la obra de infraestructura, que fue entregada el 30 de octubre de 2012, contó con la certificación de un consorcio integrado por ILF Bertende Ingenieure, Deustsche Bahn International y Hamburg Consult.

Además dijo que los trabajos fueron supervisados por Integración de Procesos de Ingeniería (IPISA), Lumbreras y Túneles (LYTSA) y otras.

Las constructoras aclararon que el contrato no incluyó “el suministro de los trenes”, el cual fue adjudicado 18 meses después haber comenzado las obras a la empresa española Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF).

Por su parte, CAF rechazó en un comunicado que sus trenes sean el origen de los problemas en la línea 12 del Metro, y aseguró que estas unidades fueron fabricadas de acuerdo con los requisitos establecidos por el Sistema de Transporte Colectivo de Ciudad de México (STC) bajo estándares internacionales.

La empresa española aseguró que sus equipos fueron sometidos a rigurosos controles de fiabilidad técnica, por lo que descartó que los posibles daños tengan como origen los trenes.

“La fabricación de dichos trenes fue realizada por CAF en estrecha colaboración con el STC y bajo la supervisión permanente del personal de este organismo, quien avaló cada etapa de la misma en estricto apego a la especificación técnica”, indicó la empresa

Explicó que las pruebas fueron atestiguadas por el personal del STC, “quién certificó el cumplimiento cabal de los parámetros de operación y extendió las actas correspondientes”.

El director del Metro afirmó hoy en declaraciones radiales que por ahora no se puede señalar a culpables, sino que se debe esperar a los resultados de la investigación del área jurídica.

Precisó que la compra de los trenes corrió a cargo del Proyecto Metro y el arrendamiento a la dirección del STC y la Secretaría de Finanzas.

Añadió que el costo de las reparaciones a esta línea aún no se ha calculado, y que este proceso durará al menos unos seis meses.




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