“Fue bueno mientras duró”

PRD: El PRI hizo a un lado a la 2a. fuerza política

Jesús Zambrano Grijalva, el presidente nacional del PRD,

MÉXICO (El País).- Jesús Zambrano, detrás de su escritorio, lee una publicación de hojas amarillas. “Es un regalo de Navidad que me dio una compañera”, dice.

Una militante del PRD encontró en un mercadillo la revista “Socialismo: Revista de teoría y política”. El político lee un texto que él mismo escribió en 1989, cuando era militante del partido socialista. El título es “Ir al PRD o al suicidio… político”. 24 años después dirige un organismo que se caracteriza por las rivalidades entre sus corrientes internas.

El sector más moderado, que él representa, fue duramente criticado cuando decidió pactar una agenda en común con el gobierno de Enrique Peña Nieto.

El acuerdo llegó a su fin el pasado 28 de noviembre cuando el propio Zambrano anunció que la izquierda dejaba el Pacto por México por la inminente aprobación de la reforma energética, una ley que contraviene los principios del nacionalismo revolucionario que ha guiado la ideología de la izquierda desde finales de los ochenta del siglo pasado.

¿Estos 12 meses le dejan un sabor agridulce?

Yo creo que el Pacto por México fue muy bueno para el país durante el tiempo que funcionó. Cuando el PRI dijo “vamos por la privatización aunque cueste la vida del pacto”, bueno, pues dejó de funcionar y ahí empiezan los tragos amargos. Prefirieron hacer a un lado, prescindir de la segunda fuerza más importante del país en las elecciones de 2012: El PRD, la izquierda. Me parece una gravísima irresponsabilidad del gobierno de Peña Nieto y tendra sus consecuencias.

En noviembre de 2012, al negociar el Pacto por México, hubo un momento tenso cuando se habló de modificaciones a los artículos 27 y 28 de la Constitución (que quitaban al Estado la exclusividad de la explotación de los hidrocarburos). Desde entonces sabía que esa era la intención del PAN y el PRI.

En realidad fue en los diez o 15 días previos a la firma del Pacto cuando la gente del gobierno puso, efectivamente, en uno de los posibles acuerdos que la modernización de Pemex y meter competencia implicaba reformas a los artículos de la Constitución. Cuando nosotros tuvimos el documento sobre la mesa dijimos “¿dónde se acordó esto?”. “No se ha acordado”, dijeron, “pero es una propuesta”. Incluso recuerdo muy bien que se dijo, “todo lo que ustedes han puesto sobre la mesa para posibles acuerdos lo hemos venido aceptando y ahora pues acepten esto porque de lo contrario no va a ser posible el Pacto”.

Para que quedara muy clara la posición del PRD dije que con esta condición de ninguna manera nosotros íbamos a ir. Entonces dijeron “Está bien, es un tema que claramente no tiene consenso, sigamos trabajando en los otros y después, antes de que se pueda firmar algo, regresamos a ver qué salida le podemos encontrar”.

Gustavo Madero, presidente del PAN, se niega a decir que el Pacto está muerto.

El pacto, hay que recordarlo, surge como un acuerdo de las tres principales fuerzas políticas del país. Se sostuvo siempre en la lógica de que era un trípode y que la concreción de los 95 acuerdos del pacto fue expresión de todos los temas en los que teníamos coincidencia y que las reformas tenían que ser resultado del acuerdo entre las tres partes. Cuando se veía venir la reforma energética nosotros siempre exigimos y apostamos a que se diera el debate en el seno del consejo rector del Pacto, cosa que nunca sucedió. Acordamos que cada partido presentaría su propuesta y que después nos sentaríamos a ver los posibles acercamientos. No sucedió y esto es importante precisarlo porque se ha dicho que la reforma energética surgió del pacto, pero no hubo acuerdo. Nunca surgió del pacto.

 




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