Escuelas sin seguro médico

Menos del 10% de las primarias del país lo tienen

Una niña elabora un trabajo escolar en una clase. Las escuelas primarias del país no cuentan, en su mayoría, con un contrato de seguro de gastos médicos que les dé la cobertura en caso de accidentes a los alumnos

MÉXICO (Notimex).- Una llamada fue el inicio de horas y días de angustia. Pamela, una joven redactora se encontraba en el trabajo cuando fue informada que su hijo Santiago de cuatro años sufrió un accidente en el colegio. “Me dijeron que no me preocupara, que todo estaba bien”, una mentira piadosa que ocultaba la realidad de lo que le sucedía a su pequeño.

Las cámaras de la escuela mostraron como Santiago se subió a una silla, se resbaló y se pegó en la sien, directamente con el filo de la silla. “Tuvo una contusión cerebral, se inflamó y pues ya no podía coordinar, perdió control de esfínter y no podía hablar adecuadamente”, narra la madre.

Afortunadamente la escuela contaba con un seguro de gastos médicos para el pequeño -el cual pagan los padres de familia al inicio del ciclo escolar y tiene un costo de 380 pesos al año- que le permitió a Pamela no hacer ningún desembolso de lo que costó la atención del menor, que rondó los 15 mil pesos (desde tomografías hasta consultas de seguimiento).

Después del accidente

A partir de este lamentable acontecimiento que le permitió conocer los beneficios del seguro, Pamela decidió adquirir una cobertura de gastos médicos y otra de vida para ella.

Desafortunadamente no todos los niños pueden correr con esta suerte, pues a nivel nacional menos de 10 por ciento de las escuelas de educación básica tiene un seguro, de acuerdo con estimaciones basadas en cifras del sector asegurador.

Aunque muchos padres de familia cuentan con seguridad social, la mayor parte de la población mexicana no la tiene, y servicios como el Seguro Popular desafortunadamente no cubren accidentes que sucedan en las escuelas, por lo que una gran parte de los alumnos en México queda desprotegida ante este riesgo, explica el director general de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Recaredo Arias.

Algunos gobiernos locales han hecho esfuerzos para brindar una protección a los alumnos que están en la educación básica, como el caso del gobierno del Distrito Federal, que pagó 98 millones de pesos por una póliza de accidentes que contrató con la empresa Thona Seguros.

Cobertura escolar

Esta cobertura, llamada Va Seguro, cubre a las cinco mil 200 escuelas públicas de la capital del país. De manera que si algún chico presenta un percance dentro del plantel o en el trayecto de éste a su casa y de regreso o en actividades fuera, tiene derecho a acceder a la atención en un hospital privado, con gastos por hasta 50 mil pesos para atención médica o de hasta 100 mil en caso de fallecimiento. Ello, sin que el papá desembolse ningún peso.

Autoridades de los planteles educativos aseguran que la información sobre la cobertura que otorga Va Seguro se les proporciona a los padres desde el inicio del ciclo escolar, e incluso deben firmar una carta que le da autorización al personal docente de actuar en caso de que no se les localice.

Sin embargo, una consulta realizada por Notimex revela que los padres de familia desconocen este servicio, o bien cómo funciona o cuáles son las sumas aseguradas.

En algunos casos, las personas tienen mayor conocimiento debido a que ya tuvieron un percance y usaron la cobertura. Marisela Barrón, madre de una pequeña de siete años que cursa el segundo grado de primaria, comenta: “Lo único que nos dijeron a principio de años es que si ella tenía algún accidente, ellos podían llevarla al Seguro Social. Que la escuela tenía un seguro pero no nos explicaron a profundidad de qué se trataba”. A Marisela nunca le aclararon que tipo de institución atendería a su hija en caso de algún accidente, si sería un servicio privado o se utilizaría su derechohabiencia al Instituto Mexicano del Seguro Social, además de que no le informaron las condiciones de la cobertura. A pesar de esos esfuerzos, la penetración de estos seguros es muy baja en el país, lo que deja en la desprotección a la mayoría de los estudiantes, debido a que no existen normas específicas que establezcan la obligatoriedad de este servicio. Por ello, es aconsejable que un padre de familia o tutor contrate un seguro contra accidentes, aún si ya se tiene un servicio de atención médica. El director general de Thona Seguros, Luis Huerta, resalta que aunque la medida del gobierno del Distrito Federal es un buen esfuerzo, existe un límite en la suma asegurada, y aunque la mayor parte son traumatismos leves y contusiones y ese tipo de cosas, si hay la posibilidad de un accidente más serio que requiera de una atención más larga y más costosa’. Sobre todo, es recomendable para quienes no cuentan con ningún tipo de seguridad social. Refirió que en el primer mes que Thona se hizo cargo de la póliza de las escuelas públicas del Distrito Federal, atendió alrededor de tres mil siniestros, con un costo promedio de tres mil pesos cada uno. Lo ideal sería que haya una política pública que incentive la adquisición de estas coberturas, ya sea por parte de los gobiernos locales, como de las familias, pues de lo contrario, se deja a discreción de unos cuantos la toma de estos productos, mientras la mayoría de los niños quedan desprotegidos.

Cobertura | Escuelas

No todas las primarias públicas del país cuentan con el servicio de gastos médicos

Mercado de seguros

En el mercado hay seguros de accidentes personales muy accesibles, con costos que van de 40 a 50 pesos al año y con montos que van de 25 mil pesos para atención médica y de entre 40 mil y 50 mil pesos por muerte o pérdidas orgánicas.

Informarse en la escuela

Es recomendable que todos los padres de familia acudan a la escuela de sus hijos y pregunten si cuentan con un seguro y de qué tipo es, qué cubre, los montos de suma asegurada que alcanza y las exclusiones, así como la forma de operación, a fin de que sus menores estén protegidos.




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