Tejido sobre la horma, técnica artesanal que persiste en León

Tejido sobre la horma, técnica artesanal que persiste en León

 

Por Claudia Pacheco Ocampo

LEÓN, Gto (Notimex).- El tejido sobre la horma es una técnica antigua de hacer zapatos prácticamente extinta, pero no en León, Guanajuato, donde pocos son los artesanos que ejercen este oficio reconocido a nivel mundial.

‘Ellos tienen una precisión extraordinaria y el proceso que hacen ya casi desapareció en el mundo. Aquí han venido europeos a decirnos: ¿cómo se hace esto? ya no podemos producirlo, ustedes son los únicos que lo producen’, platica Santiago de Mucha.

El director general de la fábrica de calzado Julio de Mucha, explica a Notimex que emplean esa técnica desde hace cinco años y es una de las características que los identifica como marca.

‘Cada uno de los distintos patrones que forman un zapato son unidos a través de puntadas especiales hechas a mano por artesanos capacitados en el arte del tejido sobre la horma, otorgándole una mayor calidad tanto en duración como en beneficios físicos a la pieza’, precisó César Mata, ingeniero de producción de la fábrica.

Se trata, dijo, ‘de la cereza sobre el pastel, una operación súper compleja porque el artesano va perforando el corte y tejiendo con la horma entallada al zapato. Al tejido ya no se le necesita hacer nada, se pega su suela, se le pone su plantilla y el zapato queda listo’.

Lamentó que este tipo de construcción no sea bien valorada en México, pues el cliente por lo regular no identifica el tejido sobre la horma de uno normal.

‘Por lo menos aquí, en León, debe haber unas cinco fábricas que lo hacen y debido a que en el extranjero ya no se produce, nuestros principales clientes están en Italia, donde en alguna época sobresalieron por esta técnica’, añadió Mata.

Reveló que en breve, Julio de Mucha firmará con una marca reconocida de ese país europeo, dispuesta a comprar solamente este tipo de hechura, pues el acabado lo hacen allá para luego poner a la venta cada zapato en piel entre dos mil y cinco mil dólares.

Después de tejerse, el zapato queda húmedo, por lo que se introduce a un horno peculiar desarrollado por la propia fábrica, a fin de disminuir la humedad sin afectar la piel.

‘Hacer zapatos en León viene de herencia. A la ciudad se le ubica como el centro zapatero o la capital de calzado en el país, y no es gratuito. Desde finales del año 1700, ya había talleres establecidos y la tradición ha continuado porque lo importante es transmitir la industria basada en la manualidad’, resaltó Santiago de Mucha.

De acuerdo con datos del INEGI, la cadena proveeduría-cuero-calzado-marroquinería-comercialización en México, está compuesta por aproximadamente 11 mil 538 unidades económicas distribuidas por todo el país.

En su conjunto conforman una sólida industria proveedora de insumos, fabricación de calzado y servicios relacionados. Solamente en el estado de Guanajuato se encuentran en operación 3 mil 394 unidades de calzado, 388 de marroquinería, 300 de proveeduría y 696 tenerías.

‘Estamos entre el octavo o noveno lugar mundial en producción de calzado, lo cual tiene un gran valor y futuro. Nuestras fábricas medianas y grandes en León están al nivel de cualquier país del mundo’, subrayó.

En la actualidad, Julio de Mucha produce unos mil 500 pares de zapatos al día. Su principal fortaleza está en los mocasines tejidos sobre la horma y fuera de la horma.

‘La empresa se creó en 1989 y ya son 25 años de experiencia. El objetivo fue tener una marca bien posicionada en el país y seguimos trabajando, sobre todo ahora que abrimos un primer punto de venta en la colonia Condesa del Distrito Federal y que ya tuvo buena aceptación’, indicó.

Además de venderle su producto a diversas firmas, Julio de Mucha, que da empleo a unas 300 personas, exporta a Colombia, Estados Unidos y Canadá. ‘Estamos abriendo mercado. Queremos consolidar a México para después crecer en otros mercados más grandes e internacionalizar la marca’.

Para la temporada Otoño-Invierno propondrán al cliente un zapato más pesado, cerrado y con tendencia basada en la robótica y las máquinas. ‘La paleta de colores es muy lisa, brillante y de siluetas sencillas, aunque la tendencia dominante siempre serán las botas’, comentó.




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