Senado mexicano aprueba leyes secundarias de reforma energética

MÉXICO (EFE).- La legislación secundaria de la reforma energética mexicana, la más ambiciosa del paquete de enmiendas constitucionales impulsadas por el presidente Enrique Peña Nieto, fue aprobada hoy en comisiones del Senado y pasará al pleno en los próximos días.

Las comisiones de Energía y de Estudios legislativos votaron los cuatro proyectos de dictamen que contienen las leyes que permitirán poner en marcha la reforma constitucional promulgada en diciembre pasado, la más importante del sector en siete décadas.

La reforma, rechazada por las fuerzas políticas de izquierda, permitirá el ingreso de la iniciativa privada en el sector de hidrocarburos, hasta ahora monopolio del Estado y explotado exclusivamente por Petróleos Mexicanos (Pemex).

Los dictámenes de las leyes secundarias fueron aprobados por mayoría y con la ausencia de los senadores de izquierda, que abandonaron la sala por no estar de acuerdo con los procedimientos.

El senador del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) David Penchyna destacó que el paquete enviado por Peña Nieto el 30 de abril pasado sufrió “más de 260 cambios”, “haciendo válido el equilibrio entre poderes de una democracia viva y actual”.

Mientras las enmiendas del conservador Partido Acción Nacional (PAN) fueron aceptadas, las del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y del Trabajo (PT), ambos de izquierda, fueron rechazadas después de que abandonaron la sesión.

“Estamos convencidos de que este ha sido el peor de los procedimientos que haya tenido el Senado de la República para una reforma tan importante”, dijo el senador del PRD Zoé Robledo.

Los izquierdistas salieron del recinto legislativo después de pedir en varias intervenciones que se abriera un proceso para poder revisar las reservas presentadas por los grupos parlamentarios, que en su caso fueron 295, petición que les fue negada.

Esta negativa, según Robledo, “es una vergüenza para el Senado”, ya que no se está respetando el reglamento parlamentario y este debate “de la mayor trascendencia para los mexicanos” se está llevando “de modo impropio, ineficiente y oscuro”.

La izquierda se opone a esta reforma al considerar que entrega los recursos energéticos a manos privados, lo que representa para ese sector una pérdida de la soberanía nacional, y por ello busca su derogación a través de un referendo en las elecciones de 2015.

El senador del PAN Salvador Vega acusó hoy al PRD de tomar “la palabra en comisiones decenas de veces para decir que no se les deja hablar, y han huido del debate cada vez que éste se va a dar” porque no tienen “un solo argumento que defender”.

Esta reforma energética ha sido “largamente perseguida” por el PAN porque “tenemos todavía un modelo que no responde a las necesidades de los mexicanos y de nuestro país, (…) que impide la explotación racional y rentable de nuestros recursos energéticos”, afirmó.

Se trata de “una reforma que va a cambiar para bien el futuro de nuestro país, y lo que tenemos que hacer (…) es abandonar, dejar atrás los mitos que por tantos años se han mantenido alrededor del tema energético”, aseveró.

Por su parte, Penchyna dijo que “la apertura, la competencia y el fin de los monopolios” son el principio fundamental para construir una política de “eficiencia, transparencia y rendición de cuentas que eviten prácticas públicas y privadas ilícitas”.

Entre los cambios propuestos por el PAN y aprobados hoy en el primer dictamen destacan la eliminación de la expropiación de tierras y la sugerencia de que los contratistas incluyan el mínimo de 25 % de contenido nacional.

En segundo proyecto se incluyeron modificaciones para proteger a la población marginada de las zonas rurales a través de subsidios a la energía eléctrica y cuidar el medio ambiente vía el control de las emisiones contaminantes de las firmas y el impulso de energías limpias.

El tercer dictamen fue modificado para limitar las facultades del Ejecutivo en el nombramiento y remoción de consejeros de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que deberán ser aprobados por la Cámara alta, a fin de darles independencia y evitar abusos.

El PAN también presentó cambios en el último paquete legislativo para incluir mecanismos de control que impidan la corrupción y fomenten la transparencia en el sector, desde la exploración de hidrocarburos hasta la venta final de los energéticos.

Tras esta aprobación, la legislación secundaria pasará al pleno del Senado en los próximos días, una vez que la Comisión Permanente del Congreso convoque a un periodo extraordinario con ese fin, y posteriormente será enviada a la Cámara de Diputados.




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