Importación de autos chatarra cuesta empleos a México: industriales

 

Importación de autos chatarra cuesta empleos a México: industriales

Importación de autos chatarra cuesta empleos a México: industriales

MÉXICO (Notimex).- La industria automotriz señaló que México se está convirtiendo en el “deshuesadero” de vehículos del mundo al registrarse la importación de autos usados más grande en la historia con más de siete millones desde 2005, lo que ya provocó la afectación en el empleo y el retroceso en las ventas internas.

Los presidentes de las distintas organizaciones empresariales de la cadena productiva automotriz a nivel nacional señalaron en conferencia de prensa que por lo menos hay una afectación en la industria de unos 500 empleos menos en el primer bimestre del año y un retroceso de 13 años en el nivel de ventas internas.

Expresaron su preocupación por el retroceso del sector en el contexto doméstico e hicieron un llamado al Poder Judicial, a fin de resolver la importación de unidades usadas procedentes de Estados Unidos que, sumado a la desconfianza del consumidor por adquirir bienes durables en niveles de 2009, ya puso a la industria en un lento crecimiento.

El presiente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Eduardo Solís Sánchez, expuso que si bien en este momento no se tiene una cifra de desempleo global a raíz de tal situación, si se han dejado de generar unos 300 mil empleos al ubicarse las ventas del mercado interno en la mitad de su potencial.

El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact), Miguel Elizalde, reveló al respecto que la marca Kenwoorth ya decidió recortar personal y despidió a 500 empleados en México, luego de que en el primer bimestre del año se redujo 22.3 por ciento la venta de camiones nuevos.

En tanto, dijo, creció la importación de chatarra y de continuar la tendencia 2014 será el año de retroceso en el segmento de vehículos pesados.

“El diagnóstico negativo ya tiene efectos sobre el empleo. Por eso es preocupante la caída de 22.3 por ciento respecto del año anterior y en este periodo por cada nueve vehículos se importaron 10 de Estados Unidos y esto ya costó por lo menos hasta 500 empleos en una de las plantas productoras”, señaló.

El representante de los fabricantes de unidades pesadas en el país insistió en que la importación de chatarra le está ya costando empleos a México.

Reveló que México ya superó los niveles de importados usados de Nigeria, que era el único país que aceptaba esas unidades.

El presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), Guillermo Prieto, dijo que aunque la reforma financiera ha tratado de actuar en favor de crédito automotriz, ello ha sido insuficiente.

“No solo necesitamos que digan que les preocupa el tema, sino que todas las instancias gubernamentales aterricen las acciones’, señaló.

En este sentido, el presidente de la AMIA insistió en que jueces de Mexicali, Baja California, otorgan amparos a importadores en la frontera en contra del decreto que regula la actividad, por lo que dijo que no dejarán de “poner el dedo en la llaga” para revertir esta práctica.

El presidente de la Asociación de Comerciantes de Camiones y Autos Usados (Anca), David Placencia, resaltó a su vez el cierre de agencias por este mercado informal que ha generado la importación de unidades usadas.

Ya cerraron entre 100 y 150 agencias de autos nuevos y seminuevos, primero, dijo, por la falta de crédito automotriz para la adquisición de vehículos usados, y en segundo lugar por la inseguridad, principalmente en provincias y en la frontera.

El tercer punto, señaló, es que son negocios totalmente establecidos que cumplen con sus obligaciones fiscales, y hoy en cualquier punto a pie de banqueta se venden vehículos chatarra.

El presidente de la Industria Nacional de Autopartes (INA), Oscar Albín, insistió en que existe un mercado negro de refacciones en el país para abastecer al ‘mercado de vehículos importados usados’.

Dijo que hay estimaciones de que este mercado llega a los 500 millones de dólares al año y lo más lamentable es que está creciendo.



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