“Cuesta de enero“, parte de un fenómeno microeconómico

 

La "cuesta de enero" parte de un fenómeno microeconómico

La “cuesta de enero” parte de un fenómeno microeconómico

GUADALAJARA (Notimex).- El investigador Héctor Luis del Toro Chávez subrayó que la “cuesta de enero“ es parte de un fenómeno microeconómico que es consecuencia de gastar más de lo que se puede pagar, resultado de diversos elementos que se suscitan este problema.

En entrevista con Notimex el también director del Centro de Investigación de Teoría Económica (CITEC) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) agregó que se presenta año tras año ‘luego de una serie de movimientos estacionales que involucran inflación, salarios y gastos que se suscitan en el último periodo del año’.

Indicó que esta situación se da tras un gasto excesivo durante la época decembrina, que se deriva por la falta de planeación en el uso de los recursos excedentes como es aguinaldo, bonos, cajas de ahorro o demás dinero que reciben los trabajadores en diciembre.

Precisó que la falta de conocimiento en materia económico-financiera ‘o bien la debilidad de la voluntad para resistir los embates del consumismo propio de la época navideña, propicia una situación bastante complicada para los trabajadores y sus familias’.

Detalló que la ´cuesta de enero´ se da por la serie de gastos que se tienen que suscitar en el primer mes del año, ‘que tienen que ver con pago del predial, de agua potable, de refrendos, de verificaciones vehiculares, más a ellos se agregan una serie de gastos que se suscitan por las fiestas decembrinas’.

Señaló que en diciembre ‘se hace un gasto sin ton ni son, no hay una planeación y lógicamente empieza una serie de situaciones económicas que dificultan el llevar a cabo de manera favorable la vida económica de las familias’.

Afirmó que el mes de diciembre es la época en que más gastos se hacen, ‘y después vienen las consecuencias, que se reflejan posteriormente en largas filas en casas de empeño, que se prolongan durante febrero y marzo, cuando se acude a estos lugares en la búsqueda del dinero que ya no se tiene’.

Manifestó que este problema se repite de manera tradicional debido a que los trabajadores y sus familias no actúan de manera razonada.

El también profesor del Departamento de Métodos Cuantitativos del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA) de la UdeG añadió que enero puede ser un mes como cualquier otro si así se decide, pero la clave está en saber administrar los recursos que se reciben.

‘Son muchas situaciones las que propician esta problemática: no hay una cultura del ahorro, y la mayor cantidad de ingreso que se tiene en esta época hace que haya gastos de manera excesiva y se adquieren incluso deudas más de las que se pueden cubrir’, apuntó.

Indicó que el uso del dinero plástico, de las tarjetas de crédito, ‘también contribuye de manera significativa a que este problema se presente, ya que los salarios de muchos son bajos, y ahorrar se vuelve también complicado’.

Comentó que las instituciones bancarias contribuyen a crear entre la población ‘la idea de que el consumo generalizado puede ser un factor que propicie una forma de bienestar, y la prueba de ello es la proliferación de tarjetas de crédito que muchas personas no saben administrar’.

‘Las mismas instituciones buscan el endeudamiento de sus clientes a costa de los que sea, ya que en los pagos de intereses es en donde tienen uno de sus principales negocios’, consideró.

Explicó que promociones de los meses sin intereses representan una opción para los consumidores, sobre todo para aquellos que tienen bajos ingresos, ‘pero el uso de la tarjeta debe ser controlado y analizar cuánto gana la persona cada mes y cuanto implicaría el gasto de la mensualidad’.

Dijo que el Buen Fin es un incentivo al consumo, ‘donde la clase trabajadora, sobre todo la asalariada no tiene capacidad de compra, y la prueba está en que para que esto se realice muchos de los lugares de trabajo adelantan parte del aguinaldo para que se efectúen esos gastos y aprovechar supuestas ofertas y rebajas, sobre todo el pago de ello a través uso de tarjetas a 12, 24 o 36 meses’.

‘La cuestión es que esto compromete mucho de los recursos económicos que no se tienen y algunos otros gastos más que están por venir en enero, lo cual hace que la situación resulte más complicada’.

Expresó que además de los gastos de la temporada navideña y los pagos anuales que se realizan el primer mes del año, ‘se agregan otros factores como la situación inflacionaria, como por ejemplo el aumento en el precio de los diferentes bienes y servicios’.

‘Debido a estos gastos, en la mayoría de los casos la ´cuesta de enero´ se prolonga por varios meses más, y llega hasta marzo, abril o junio, y en algunos casos de todo el año’.

Recomendó a la ciudadanía actuar de manera planeada, ‘elaborar una lista de lo que se piensa adquirir, hacer comparativos en diferentes tiendas para encontrar el precio más favorable, y calcular la capacidad del endeudamiento que se tiene’.

‘Así como liquidar primero las deudas y no incrementarlas, pagar la totalidad de deuda en las tarjetas de crédito, ya que pagar el mínimo no soluciona el problema que se tiene’.

Exhortó a los trabajadores a efectuar gastos planeados y programados, ‘y no caer en las invitaciones de las ofertas y pagos a plazos que en forma posterior traerían problemas que complicarían la situación económica de sus familias’.

 




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