Competencia e importación de alimentos, retos de centrales de abasto

Competencia e importación de alimentos, retos de centrales de abasto

 

MÉXICO (Notimex).- Los grandes formatos comerciales, la importación de alimentos, la inflación y los cambios fiscales son los grandes desafíos de 2014 para los productores agrícolas, centrales de abasto y mayoristas de perecederos, aseguró la Federación Latinoamericana de Mercados de Alimentos (Flama).

El vocero de la organización, Afredo Neme Martínez, expuso que los mayoristas privados del formato ‘price club’ registrarán un crecimiento en los próximos dos años de 240 tiendas en el país, mientras que las centrales de Abasto sumarán sólo 64, “por lo que están obligadas a enfrentar esta competencia que suele ser desleal”.

Lo anterior, sostuvo en un comunicado, debido a que los mayoristas privados de ese formato, que en conjunto registran ventas anuales de 20 mil millones de dólares, causan disminución significativa en la penetración de los sistemas tradicionales de mayoreo.

Señala que también hay presión fiscal hacia la estructura comercial cuya base operativa es el efectivo, ya que cada vez es más complicado el movimiento de fondos para la compra y venta de grandes volúmenes con pagos en efectivo.

‘En tanto, el problema para el comerciante o productor, es que la presión se ejerce en los estadios terminales de la operación, cuando desde el origen no se acostumbran documentos fiscales o bancarios, aunado a que la devolución de deducibilidad es algo ajeno a los productores, que no cuentan con despachos contables’.

Para Neme Martínez, el tercer punto es el encarecimiento continuo de los insumos básicos como gasolina, diesel, transporte y energía eléctrica, entre otros, que ante los ingresos fluctuantes de los productores ‘causa épocas de baja competitividad, ya que producen en condiciones variables, sin embargo sus costos son fijos’.

Precisa que a todo ello se suma la disminución del poder adquisitivo general, lo que impacta al sector primario, que también deberá enfrentar un tratamiento fiscal modificado a los fertilizantes y cuyo consumo es de casi cinco millones de toneladas al año, ‘situación que genera otro incremento a energéticos y posiblemente a los alimentos’.

Por lo anterior, Neme Martínez hizo un llamado al gobierno federal para incentivar el desarrollo de los productores, mayoristas independientes y de las más de 64 centrales de abasto en el país.




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